Gilbert Durand: “La crisis espiritual en Occidente. Las conferencias de Eranos”
Gilbert Durand
“La crisis espiritual en Occidente. Las conferencias de Eranos”
Edición y traducción de Alain Verjat
Editorial Siruela
Colección El Árbol del Paraíso. 72.
ISBN: 978-84-9841-623-7
Edición: 1ª, 2011
Páginas: 406
“En su asidua participación en los encuentros de Eranos, entre 1960 y 1985, donde se codeó con la flor y nata de la inteligencia del siglo XX y se enriqueció intelectualmente al hilo de las discusiones que estas reuniones propiciaban, Gilbert Durand fue explorando los distintos aspectos de la crisis espiritual de Occidente, que afectan a la totalidad del campo antropológico, desde la simple existencia del Ser hasta sus más elaboradas expresiones culturales. Fueron algo más de veinte años durante los cuales no faltaron las ocasiones para contrastar la experiencia y el pensamiento occidental con los de otras culturas. De este cotejo meticuloso salieron, año tras año, unos agudos análisis y, al mismo tiempo, unas propuestas de reconducción de la Tradición hacia la Modernidad, que, fingiendo enterrar un cadáver, resucita otro, heredado del aristotelismo.
Entre todas estas conferencias, el estudioso Alain Verjat ha seleccionado las más representativas del pensamiento de su autor, y las más sugerentes para el intelectual inquieto de nuestros días, que antaño se llamaba «hombre de bien». En ellas se recorrerá la topología de la crisis espiritual, y se encontrarán unas ambiciosas propuestas para salir de ella.”
Ezra Pound: “Guía de la kultura” e “Il Mare”
Ezra Pound
Guía de la kultura
CAPITAN SWING, 2011
ISBN 9788493898533
Ezra Pound
Rústica / Mate / UVI
Tamaño: 14,5 x 22,5 cm
Núm. de páginas: 128
Precio: 14 euros
Edición: Primera
Fecha de edición: Febrero 2006
ISBN: 84-934881-0-0
Knut Hamsun: Textos… “de la infamia”
Textos de la infamia
Escritos polémicos del Nobel noruego (1932-1945)
Knut Hamsun
Rústica / Mate / UVI
Tamaño:12,3 x 20 cm
Núm. de páginas: 128
Precio: 14
Edición:primera
Fecha de edición:noviembre 2011
ISBN: 978-84-96756-04-5
Orden de destrucción de los libros de Libreria Europa
El Juzgado de lo Penal Nº 15 ha realizado el AUTO por el cual se dispone la destrucción de los libros incautados en su día por la Policia Autónoma de Catalunya en la librería Europa. En la sección de DOCUMENTOS reproducimos dicho AUTO para su lectura.
Detallamos a continuación la replica realizada por el Abogado de Pedro Varela, Sr. Oriente, a ese AUTO:
Entre los libros que ordena destruir los hay de autores judios.
Analicemos cada uno de esos títulos que a criterio del Juzgador, cumplen los elementos del tipo penal, sin olvidar en ningún caso que en España no existen libros prohibidos:
- Mi lucha, autor: Adolfo Hitler.- Con independencia de la valoración que personalmente nos merezca el libro, lo cierto es que nos encontramos ante un documento histórico (como el capital, las obras de Lenin o Trosky o, el libro rojo de Mao) , en el caso que nos ocupa, una tradición fiel del original alemán. Dicho titulo esta traducido a prácticamente todos los idiomas del mundo y se reedita por millares cada año, incluso esta editado en Israel por la Universidad de Jerusalén.
Esta parte acredito documentalmente (documentos 1 a 6 de la proposición de prueba de esta parte), que dicho libro esta libremente en el mercado español, con 38 ejemplares en venta en Iberlibro.com, disponible en diversas ediciones en distintas bibliotecas universitarias, así la Universidad Complutense de Madrid, en la Biblioteca Nacional (32 entradas diferentes, con 52 ejemplares en préstamo) e, incluso, en la Biblioteca del Senado de España, pero es mas, la base de datos de libros editados en España (ISBN), recoge en la actualidad la existencia de 12 ediciones distintas del Mi Lucha, actualmente editadas en España y en distribución, y como mas documental, incluso se acredito la venta de dicho titulo, en distintas ediciones por cadenas tan importante de distribución como El Corte Ingles.
¿Cual es el delito?, ¿editar o vender el Mi Lucha o que lo haga el Sr. Pedro Varela?.
Que el Sr. Hitler era racista ya lo sabíamos todos, y las afirmaciones contenidas en su libro, solo representan el sentir de su autor, no del editor, que nada manifiesta en ese sentido. En cualquier caso, las frases entrecomilladas recogidas en la Sentencia, son claramente racistas, pero no contienen incitación ninguna a la violencia.
Si los textos de Hitler son de acceso libre y publico, siendo objeto de estudio y análisis históricos, psicológicos y de todo tipo, lo que no puede hacerse es castigarse a quien los vende o los edita, aunque lo haga junto a otros de ideología similar, pues en ese caso, no se sanciona el hecho sino el pensamiento, cuando la ideología y las creencias son libres, consagradas en la Constitución (art. 20.1 y 16 CE), derechos estos reconocidos y protegidos a nivel internacional.
- Autorretrato de un fascista.- autor: León Degrelle.- Dicho libro es la transcripción de una entrevista del periodista francés Jean M. Charller para la televisión publica Francesa, lo que ya de por si evidencia el interés de la obra y la relevancia del personaje entrevistado.
El contenido de la obra es claramente negacionista, lo que no esta prohibido por la ley y así esta declarado expresamente por el Tribunal Constitucional. ¿Donde esta el delito pues?
- Hitler y sus filósofos, autor: varios autores.- El presente texto es una recopilación textual, citando procedencia, de distintas obras y autores, pensadores, filósofos, etc…, que influyeron en la configuración del pensamiento de Hitler, así, entre otros Schopenhauer, Hegel, y Nietzsche, siendo de este ultimo las frases entrecomilladas por S.Sa., en concreto de la obra “El anticristo”, tal como en el libro intervenido en cuestión se señala. ¿Esta acaso prohibida la obra de Nietzsche?. Autores clásicos como Platón, Aristóteles, Seneca, etc… justificaban la esclavitud, y no por ello, sus obras están prohibidas, tanto su edición como su venta, ni sus obras son objeto de expurgación y censura.
Las afirmaciones contenidas en el libro, son de diversos autores, ni siquiera de Hitler, y mucho menos de mi representado el Sr. Pedro Varela, quien nada dice o afirma al respecto.
En cualquier caso, el entrecomillado del Juez no cumple en ningún caso los supuestos del 607 o del 510 CP
- Hitler, discursos de los años 1933/1934/1935. Obras completas (Tomo 1), autor: Adolfo Hitler.- Todo lo dicho respecto al titulo “Mi Lucha”, es aquí reproducible, y en aras a la brevedad así lo hacemos. Es un documento histórico se mire como se mire, al igual que lo son los discursos de Stalin o los escritos de Robespierre.
- Los crímenes de los buenos. Autor: Joaquín Bochaca.- Estamos ante una obra negacionista, lo que no es delito. Pero es mas, el párrafo que cita S.Sa., en la sentencia, tal como recoge, es una afirmación del Profesor Herzl (Theodor), que no es otro que el fundador del movimiento sionista internacional a finales del siglo XIX, el comentario de dicha frase no contiene elemento alguno con cabida en los articulo 607 y 510 CP.
Igual cabe decir del segundo párrafo escogido por el Juzgador, que sin realizar juicio de valor alguno, recoge una obviedad histórica incontestable, como fue el establecimiento del estado de Israel en un territorio previamente poblado y ocupado por los Palestinos. ¿Que delito es este?.
- Fundamentos de biopolitica: olvido y exageración del factor racial. Autor.- Jacques de Mahieu.- Dicha obra, de un catedrático de la universidad de Córdoba (Argentina), constituye solo la opinión de su autor, en modo alguno la de mi representado, pero en cualquier caso, no contiene ninguna incitación directa a la violencia o a la discriminación, solo da su opinión sobre fenómenos sociales y étnicos presentes a la población moderna. Prueba de la negativa del autor a la segregación o al uso de la violencia la tenemos el libro, pagina 67, lineas 14 a 22, ambas incluidas:
“La esclavitud pertenece al pasado y no es posible volver a ella, aunque solo fuera por la simple razón de que la familia semiparental que supone que ya no existe casi en ninguna parte. Por lo menos debemos sacar la lección de la experiencia: la comunidad polietnica solo es satisfactoria cuando el conjunto inferior esta incorporado orgánicamente en el conjunto superior sin poder amenazar su integridad racial”.
Vemos pues que nos encontramos con una lectura sesgada y parcial de la obra.
- “Raza, inteligencia y educación”, de H.J. Eysenck, autor por cierto de origen judío, que se vio obligado a salir de Alemania en 1.934, catedrático que fue de la Facultad de Psicología de Londres, autor de referencia en cualquier facultad de psicología del mundo y, también en España, siendo bibliografía recomendada en la asignatura de Introducción a la Psicología del Desenvolupament, de la Universidad de las Islas Baleares (documento 18 de esta parte), con ejemplares disponibles en las bibliotecas de la Universidad de Barcelona y en la Universidad Pompeu Fabra (documento 15 y 16), en la Biblioteca Nacional con 11 ejemplares (documento nº 17), titulo con nueve puntos de venta en Iberlibro (documento nº 13), y con diversas ediciones en España, según es de ver por el Listado de ISBN (documento nº 14), siendo una de ellas de la conocida Ediciones Orbis, S.A., del año 1.987..
Pero es que si nos remitimos directamente a la obra cuestionada, “Raza, inteligencia y educación”, veremos que se trata precisamente de un texto antirracista o supremacista. Así::
* pagina 85, se mantiene un mayor desarrollo de los niños negros sobre los blancos en materia sensorialmotriz.
* Pagina 126: “los alumnos negros lo hacen mejor, en relación a los blancos y los mejicano-americanos, en las pruebas cargadas de cultura que en las que lo están menos”
Pagina 88 “… A edades superiores, los niños orientales hacen significativamente mejor que los blancos test representativos de la capacidad perceptiva como “copiar figuras”".
Pero es mas el autor, Eysenck, expresamente dice en su obra, pagina 13 “No soy racista, por creer en la posibilidad de que los negros tengan talento natural innato especial para ciertas pruebas atléticas como las carreras o para ciertas formas musicales de expresión; no soy un racista por considerar seriamente la demostración empírica de que los maories son superiores en test de fluidez verbal a los blancos“.
Pagina 13: “”Un racista” para mi es uno que ve a las otras razas con odio, desconfianza y disgusto, uno que desea subordinarlas y mantenerlas en posición inferior. Un “igualitario”, para mi, es uno que se siente amistoso hacia todas las demás razas, le gustan sus miembros y se siente favorablemente inclinado hacia ellos, uno que no desea parecer en una posición superior respecto a ellos o dominarlos de la forma que sea”.
En relación a la segregación racial, en la pagina 12 se dice; “… Aún cuando se demostrase que los negros son intelectualmente inferiores a los americanos blancos por razones bajo control genético, en parte, esto no significaría de ningún modo que la segregación esté justificada o que hubiera un sistema de educación inferior adecuado para ellos”.
En pagina 36: “Seguramente la mayoría de comentaristas de la monografía de Jensen no se dieron cuenta de que Jensen comparte por completo mi creencia (y la de la mayoría de sus críticos) de que cualquiera que sea la verdad sobre la herencia de la inteligencia del negro, los individuos deben ser juzgados en base a su propia personalidad y realización, no en base a su “raza”.
Pagina 48, “Como dice Gottesman, “las diferencias raciales genéticas son hechos de la naturaleza y no signos de inferioridad o superioridad en si mismos”
Pagina 62; “Tampoco es razonable pronunciarse sobre una persona generalmente inferior (o superior) en base a su CI (IQ); la pobre y torpe madre negra, que se mata trabajando para sacar adelante a su familia, en términos humanos, vale mas que conquistadores del mundo tan brillantes como Alejandro, Napoleón, Hitler, Stalin o Mussolini”.
Queda claro que los párrafos escogidos por S. Sa., para incriminar e imputar a mi representado, el Sr. Pedro Varela, están total y absolutamente descontextualizados, y en base a ellos no es posible realizar imputación de ningún tipo., pues desvirtúan total y absolutamente el mensaje de Eysenck, de forma tendenciosa y claramente manipuladora. ¿Que oscura intención se oculta tras ello? ¿Se persiguen actos del Sr. Varela o sus ideas?. ¿Porque si Pedro Varela y no otras editoriales, puntos de venta o de distribución?.
- Nobilitas. Autor: Alexander Jacob.- Nos encontramos ante un titulo ciertamente polémico, pero que debe enmarcarse en su justa medida. El autor, Alexander Jacob, indio de la India, de religión Hinduista, y como tal que cree en las existencia de castas, es catedrático de filosofía en la Universidad de Montreal, tal como se señala en la contraportada del libro, donde sale una foto del autor.
El libro pretende ser una compilación de lo que él llama el pensamiento aristocrático europeo o occidental, recogiendo citas textuales de cientos de autores europeos a lo largo de los siglos, que a su criterio responden a ese modelo. Así, todos y cada uno de los párrafos reseñados en la Sentencia de este titulo, corresponden a citas textuales de distintos autores, como el propio texto se encarga de señalar, no siendo ni tan siquiera la opinión o sentir del autor del libro.
- Pagina 69, linea 1a 8, frase textual de Fichte.
- Pagina 70, linea 17 a 24, frase textual de Fichte.
- Pagina 88, linea 17 y ss., y pagina 88, linea 1 y 2, frase textual de Schopenhauer.
- Pagina 120 linea 18 hasta pagina 121, linea 8, frase textual de Schopenhauer.
- Pagina 125, linea 24, hasta pagina 126, frase textual de Treitschke.
- Pagina 136, lineas 15 a 18, cita textual de Nietche.
- Pagina 137, linea 8 y siguientes, cita textual de Gobineau.
- Pagina 138, linea 11 a 16, frase textual de Gobineau.
- Pagina 139, lineas 3 a 9, cita textual de Gobineau.
- Pagina 143, linea 20a pagina 144, cita de Goethe.
- Pagina 146, linea 3 y ss., cita de Tomaschek.
- Pagina 149, linea 5 y ss., cita de Paul de Lagarde.
- Pagina 150, linea 12 a pagina 151, cita de Hitler.
- Pagina 152, linea 9 a pagina 153, cita de Hitler.
- Pagina 154, linea 19 y ss., cita de Hitler.
- Pagina 168, linea 9 y ss., frase textual de Paul de Lagarde.
- Pagina 194, linea 14 a pagina 196, cita textual de Rosemberg.
En todas esas citas, el libro señala autor, texto y edición.
Dicha obra no recoge necesariamente el sentir del autor, ni mucho menos el del Sr. Pedro Varela.
En cualquier caso, no consta que los anteriores autores, Fichte, Schopenhauer, Nietche, Gobineau, Goethe, etc…, o sus obras estén prohibidos en España, siendo abundantes las ediciones antiguas y modernas de sus obras en España.
- El hombre nuevo.- Autor: Ion y. Motza. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente.
- Ética revolucionaria. Autor: Pedro Varela. El propio libro, y lo cita y recoge la Sentencia, en la pagina 30, apartado IV, dice textualmente “No desprecies a las demás razas. El mejor aprecio que les puedes hacer es mantenerte separado. Admira y aprende de sus virtudes, que son partes de un lado olvidado de nosotros mismos“.
El mensaje que se trasmite en toda la obra es la de respecto hacia otras razas, reconociendo la existencia de estas. La postura del autor, puede ser opinable, pero no reprochable penalmente, pues en ningún momento predica la violencia contra razas o colectivo alguno, ni incita a discriminación alguna. Solo realiza una valoración moral individual que expone, respecto a la vida de cada uno, no sobre la de los demás. La ley no puede obligar a pensar de forma antirracista, pues hasta el racismo, como idea, en tanto no suponga una contravención de la Ley tiene cabida en la Constitución.
La expresión “formas degeneradas de sexualidad”, esta presente en el discurso de casi todas las religiones (Hebrea, católica, Protestante. Ortodoxa, Musulmana, Testigos de Jehová, budistas, etc…) O en estudios médicos, filosóficos o psicológicos, constituye una valoración moral, que no implica, ni propone ninguna medida violenta o segregacionista.
- Guardia de Hierro. El Fascismo Rumano. Autor: Corneliu Zelea Codreanu. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente.
En este libro, tal como la Sentencia recoge, el prologo es del Sr. Pedro Varela, pero en el, ninguna expresión atribuible al mismo, es objeto de reproche penal por parte del Juzgador, pues el prologo solo contextualiza la obra que se presenta.
- Los Protocolos de los Sabios de Sión. Se trata sin lugar a dudas de un documento histórico de primer orden, cuya importancia queda confirmada por el hecho que su original se guarda y custodia en la Biblioteca del Museo Británico de Londres, esta obra esta publicada en todos los idiomas del mundo.
Dicho titulo, esta disponible ampliamente en el mercado español en distintas ediciones, así, en iIberlibro.com, tiene mas de treinta entradas (documento 10), y en la Biblioteca nacional, esta disponible con 25 ediciones diferentes en castellano, y con 70 ejemplares para préstamo (documento 12), en la actualidad, otras editoriales y librerías editan y venden este titulo en España, así, como se acredito documentalmente (mas documental), lo vende entre otros El Corte Ingles, en dos ediciones distintas a la de mi representado.
La edición de mi representado, en su Prologo señala:
pagina 5, párrafo cinco, incluso citado por la acusación particular y fiscal y la propia Sentencia, expresamente dice:
“Hasta el presente no ha sido posible determinar el autor, la fecha, y el origen de este escrito, …”.
Para continuar mas adelante, pagina 6, párrafo quinto:
“Estamos, pues, en presencia de un documento fracmasonico (no como hasta ahora se supuso de uno sionista)”
Vemos pues que la propia introducción de la presente edición del libro niega el carácter judío o sionista del mismo y por lo tanto su autenticidad. Difícilmente un libro del que se dice expresamente que es falso, tanto en su autoria como a lo que propone, puede cumplir el tipo.
- Ecumenismo a tres bandas, Judíos, Cristianos y Musulmanes. Autor: Ángel García de la Ojeda. El texto solo recoge la opinión y la posición del autor, no de mi defendido, y pese a ser critico con los judíos y musulmanes, no propone en ningún momento practicas discriminatorias de ningún tipo o incitación alguna a la violencia, que tenga cabida en los tipos del 607 o del 510 del Código Penal.
- La lluvia Verde de Yasuf. Autor: Israel Adán Shamir. El autor, tal como se señala en la propia publicación, es ciudadano Israelí, nieto de un rabino de Tiberiades, diputado por el partido socialista en el parlamento Israelí y locutor de radio en Israel. El autor se declara abiertamente antisionista, pero en modo alguno antijudio, pues es evidente que un judío no puede ser antijudio. La critica que realiza en su libro lo es al sionismo, que es una ideología política, no una raza o religión, y la realiza en base y razón de la libertad de ideología y expresión. El libro no cumple en ningún caso con los elementos de 607 y 510 CP.
- El pensamiento Wagneriano. Autor: Houston Stewart Chamberlain. Edición facsímil de la primera edición de 1869, reeditado después con profusión, tal como se recoge en el propio libro. Constituye un texto histórico, que recoge y analiza la opinión de Richard Wagner sobre la música y los músicos.
- La historia de los vencidos (el suicidio de occidente) Tomo II. Autor: Joaquín Bochaca. Es una historia del siglo XX, analizada e interpretada por su autor, es negacionista del llamado holocausto, pero no contiene ninguna exhortación a la violencia o a la discriminación, ni menosprecia a las víctimas.. Los párrafos extractados desvirtúan totalmente el mensaje de la obra.
- Manual del jefe. De la Guardia de hierro. Autor: Corneliu Zelea Codreanu. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente
Tanto en declaración ante los mossos d´escuadra (folio 74), como en el acto de juicio, manifestó mi representado, respecto al contenido de los libros que edita y vende; “que la editorial no tiene por que estar necesariamente de acuerdo con el contenido de los libros si sus autores”, e incluso, en su declaración en sede judicial (folio 89), reconoció que no ha leído todos esos libros. Consecuentemente, estos solo expresas la opinión de sus autores y, a veces, ni esta, por recoger citas textuales de terceros.
En ninguna de las obras citadas, se recoge o vierte ninguna incitación directa a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes ideológicos, religión o creencia, etnia, raza o sexo, que es lo que tipifica el 510 del C.P..
En ninguna de las obras citadas sobres las que se basa la condena se justifica la destrucción total o parcial de un grupo nacional, étnico, racial o religioso, que es lo que persigue el articulo 607.2 del Código Penal.
FERNANDO ORIENTE COROMINA
Extraído de: Libertad Pedro Varela
Samples corazonescos 9. Celiniana
por Fernando Márquez “El Zurdo”
[la última publicación de la saga corazonesca fue el cuadernillo titulado EL CORAZON DE LA REVUELTA: POR UNA PEDAGOGIA DE LA INSURRECCION, que se regalaba con el nº 18/19, donde recogí textos aparecidos paralelamente a ECDB en otras revistas y boletines, mayormente PROXIMO MILENIO; creo que esa antología incluye los mejores textos de reflexión zurdesca de la época y fue un oportuno corolario a una aventura con bastantes altibajos en el terreno, quizás no de la opinión, pero sí de la elección de las gentes que pudiesen encarnar esas expectativas; ahora que ando releyendo al amigo Destouches, me ha parecido oportuno como muestra del cuadernillo este texto, aparecido originalmente en PROXIMO MILENIO]
CELINIANA
Céline, la basura. Pacifista usurófobo, como Pound (pero sin un Ginsberg que lo redimiese -ni un Eliot que lo avalase-). El frenético. El angustiado. El Dennis Hopper que aúlla compulsivo junto a Kurtz en «Apocalypse now». El taxista Céline que Scorsese y Schrader vistieron con el insomnio lacónico de Travis. Céline, en cambio, no es lacónico: no se calla nada. Vomita sus múltiples tormentos y sus breves instantes de placer (placer de ver a dos mujeres devorarse con pasión, placer de ayudar a un pequeño que morirá pronto, placer de la escritura, placer del panfleto, placer de los muy contados reconocimientos, placer de asistir al comienzo de una expectativa que acabará por defraudar, placer del gato con nombre de niño ya muerto, placer de Lucette, placer de incomodar a las buenas gentes con su mera mención, placeres inefables -pero sí narrables en cascada de exabruptos, de puntos suspensivos para recobrar el aliento, de nuevas blasfemias contra el dios establecido por la Era Ford-, placeres únicos de la mierda bípeda a quien nadie amparará…).
Céline, vindicado. Pero con prudencia. Aún no hay cursillo en El Escorial para él. Aún ninguna editorial ha publicado en castellano sus panfletos, pese a estar tales textos, en su rabia justísima (rabia fibrosa de perro malnutrido), más cerca de lo semita árabe (incluso de lo semita judío -pienso en el Chomski prologuista de Faurisson o en los historiadores respondones como David Cole-) que de los botiguers bávaros de estómago boteriano: porque Céline no es un europeísta con veleidades plutocráticas (llámense éstas Krupp o Thyssen o CEE o Maastricht o Eurodisney), porque Céline es, como yo y como los demás habitantes del corazón del bosque, un indígena europeo, un papúa gótico inasequible a la transculturación y a los Bilderberger. Nada más opuesto a la demagogia hitleriana para tenderos con ínfulas de Sigfrido que el aullido celiniano, pacifista y antijudío de clase (compartía con Ghandi ambos rasgos -mirad por dónde, alevines pannellianos amigos de repartir envenenadas limosnas neoliberales y sionistas-). Aún los guripas del pensamiento lo tienen fácil con Céline (ya que no -cada vez menos- con Heidegger, Schmitt o Jünger).
Céline, humano, demasiado humano. Céline, pura llaga que anda, que nos ayuda a andar. En los momentos de mayor depresión, cuando Jünger se nos antoja demasiado frío en su distancia sobrehumana (y lo llegamos a maldecir -desde la ceguera que da la distancia-), cuando somos tratados por el Sistema como apestados, cuando nuestro dolor todavía no se ha curtido, cuando todavía nuestro espíritu no se ha metamorfoseado de reptante y maltrecha oruga en egregia y segura mariposa de acero, cuando el eastwoodiano hombre sin nombre que todos llevamos dentro todavía no cicatrizó sus heridas, cuando así van las cosas resulta terapéutico releer «Muerte a crédito» o «De un castillo a otro» o «Viaje al fin de la noche». Así la fiebre baja y las sirenas nihilistas cogen laringitis por un rato.
Con el tiempo, algunos superamos el bajón y, ya curtidos, asumimos la bendita distancia del anarca, del emboscado. Pero no olvidamos la angustia (tan cercana, ya para siempre) y no escupimos sobre los angustiados (de ahí que -como Travis, como el chacal loco Dennis Hopper, como las siluetas munchianas que deambulan por las calles gritando a solas entre la multitud contra el Gobierno, como el asesino de John Lennon, como los humillados y ofendidos sin nombre de Gaza o Argelia o Chechenia o los Balcanes, como…- Céline vele en mi cabecera junto a las diosas con sombra de pantera y los superhombres con sonrisa lupina).
Acabaré, porque en ella se resume todo el sentido de este artículo, con la cita celiniana con que ilustré el lp «1984» (sí, el que contenía «La cólera» -canción cuyo texto, de seguro, habría encantado al doctor Destouches-): «Todo lo que se leía, tragaba, chupaba, admiraba, proclamaba, refutaba, defendía, todo eso no eran sino fantasmas odiosos, falsificaciones y mascaradas. Hasta los traidores eran falsos».
Extraído de: Piel de Lobo
Louis Ferdinand Céline, una vez más, de nuevo
por Juan Ángel Juristo (*)
Céline es un escritor tan incómodo que de vez en cuando su nombre retumba en los salones del escándalo mediático. Pasó el calvario de su llegada a Francia desde el exilio y su lenta rehabilitación en una operación mu inteligente de Gallimard, eran otros tipos, luego nos desayunamos con la polémica tonta con los Diarios de Ernst Jünger en que el escritor aparece bajo la descripción de los rasgos morales un tanto bajos de Merline, más tarde, surge la eterna cuestión de volver a publicar sus libelos antisemitas y la bomba Céline estalla de nuevo… Un recurso que no falla cuando no hay nada más que vender.
Aquellas polémicas, sin embargo, mantenían un transfondo real, doloroso, acuciante.
La última no posee nada de ello. Es, sencillamente, censura blanda en una sociedad a la que, parece, le han trepanado la memoria. Parece ser que el escritor estaba incluido en una lista de conmemoraciones culturales para este año organizada por el Ministerio de Cultura Francés ya que se cumplía el cincuentenario de su muerte.
Todo iba sobre aceitadas ruedas administrativas hasta que un tal Serge Klansfeld, que es Presidente de la Asociación de hijos de deportados judíos en Francia, y cuyo hijo salió un tiempo con Carla Bruni, debo esta información a Juan Pedro Quiñonero y su blog, Una temporada en el Infierno, ha presionado protestando sobre el evento, a lo que el Ministro, Fredéric Mitterrand, reaccionó tachando al único escritor que se puede medir con Proust en el pasado siglo en Francia de su lista de conmemoraciones republicanas, cosa que hubiera hecho partir de la risa y del sarcasmo al escritor.
El Ministro, que fue objeto de un acoso mediático por parte del Partido Socialista Francés bastante mediocre donde se le implicaba en abuso de menores hace unos meses, defendió gallardamente a Roman Polansky cuando se le encarceló en Suiza. En aquel entonces Bernard Henri Lévy escribió un artículo muy bello defendiendo al cineasta;ahora,con Céline, ha hecho lo mismo, al igual que Phillippe Sollers. No ha habido muchos casos más que sean sonados.
¿Es necesario comentar algo? Todos los días nos levantamos con informaciones similares donde ha primado el miedo sobre ciertos valores. No sé que pensará en la intimidad Fredéric Mitterrand, le supongo menos pacato de lo que ha demostrado porque sé que no lo es, pero en realidad todo esto da igual. Lo terrible es ese “por si acaso”, ese adelantarse a las consecuencias posibles y actuar como siempre se actúa en estos casos.
Los que han atisbado y sufrido las medias tintas, la ambigüedad moral inherente a las dictaduras, se muestran muy sensibles a la cosa. Saben de qué hablan.
(*) Juan Ángel Juristo es crítico literario y escritor.
Extraído de: “Juan Ángel Juristo”
La locura de Céline
Por José Luis Ontiveros
¡Nadie puede tolerarlo más!…¡es Usted lo peor del mundo!…¡No le ha bastado con destruir el estilo literario de los salones!…¡Ese que nos permitía entregar premios y hacer reconocimientos!…¿Por qué ha huido del nido de amor que le ofrecían en Dinamarca!…¡Ya había deshonrado todas las banderas!…¡Ni en el anarquismo tiene ya cabida!… ¡Canalla Céline puede irse a bailar polka con los esquimales!…¿Acaso es Usted un escritor o un malviviente? Considerando todo lo cuidadoso que son los escritores para consumar infamias. ¡Qué acaba Usted de hacer! ¡Explíquese!
En realidad soy un proscrito. He sido marcado en todas las listas, los comunistas me pusieron en lugar privilegiado pero regresé de la URSS y no pude más que escribir Mea Culpa y ello me trajo su condena, fui juzgado y fichado, no importa que Trotsky se muriera por mi estilo, los pioletazos terminan con alterar el sentido crítico. Resulta muy reconfortante que Trotsky que fue un asesino con mayúscula, ahora sea agasajado como filántropo, las ruindades del Ejército Rojo, dónde quedaron, ¿y sus meticulosas masacres? ¡Y esa forma de aniquilar a los Romanoff! Todo ello es basura. Y el único criminal soy yo, está bien, ¡lo admito! Y hasta puedo cantar. Mas los fascistas creyeron que iba andar a paso romano y con la Giovinneza, es más pensaron que pronto haría una lírica para Horst Wessel, que mi arte enloquecido iba a rendir cuentas… que ya me iba a portar bien… Y nada… Volví a las andadas…Me zafé de swásticas y critiqué al propio Führer, eso lo hice de gratis, nadie me lo pidió…¡no lo hice comprado por los masones ni por los católicos…En pleno juicio, un poco de fiebre y mire Usted las páginas de Rigodón.
Hay que tener cuidado
Pare ya, ¡deténgase!… provoca en todos nosotros asco moral y estamos en mayoría, nadie lo apoya, se le ve con desconfianza, es usted un facho de closet. Fascista y más que fascista un verdadero monstruo. Vamos a revisar todo lo que ha escrito y lo que imaginó también ¡todo! No podrá escapar de sí mismo. Céline se alzó de pronto, no tenía ganas de escapar, recogió con cuidado su pluma Sheaffer e hizo una mueca al respetable. Sí un gesto obsceno e hiriente. Parecía hablar para sí mismo. Idiotas y pequeñas bestiezuelas. Nada podrán contra mi obra inmortal. Sobrevivirá a Notre Dame y al Arco, a las reliquias de Juana, a las tristezas de las hojas muertas. Céline siguió hablando, disparates y maldiciones. De seguir así morirá en nuestro manicomio dijo el loco mayor. Y los demás locos con sus sombreros de Napoleón y sus gorros frigios, babeantes y alegres, ensimismados en su triunfo, literatos consumados y moralistas con un trompetillero, cantaron de pronto La Marsellesa. Era una cacería extraordinaria, al fin se habían hecho de un canalla en plenitud, tan sólo habían capturado viejitos que se perdían de sus casas, al fin, sus locuras habían alcanzado la pompa y nada mejor que haber logrado aprehender a Céline. Vamos a jugar al trenecito dijo uno de los locos más cuerdo y se escuchó el ruido de la máquina con fú fú fú y un puro a manera de penacho humeante. En realidad, Céline había escapado a los controles de la policía del pensamiento y se había sumado a los locos, Pound había sido metido en el manicomio y se veía difícil que lo soltaran al fin lo hicieron, lo tuvieron con su camisa de fuerza y con reflectores para que no pudiese dormir. Céline había adelantado la parodia y así logró escapar del manicomio democrático que es el mayor centro de reclusión mundial de locos pasteurizados. Mas no hay que olvidar la lección: hay que tener cuidado al hablar en público.
Extraído de: Tribuna de Europa
Censurado en Francia el 50º aniversario de la muerte de Céline
por Juan Pablo Vitali
En uno de los más importantes diarios de Buenos Aires, podía leerse hace unos días en una de sus páginas culturales: “Francia retira al escritor Louis Ferdinand Céline de la sección de celebraciones nacionales”, “Se canceló el homenaje que se iba a hacer al novelista con motivo del 50 aniversario de su muerte”.
Cabe recordar que el ministro de cultura francés lleva el célebre apellido progresista Miterrand. La decisión política es previsible y ya nada nos debe resultar sorprendente. Pero ¿qué se condena aquí, la obra o el autor? Si la obra mereció ser incluida entre las “celebraciones nacionales”, será que algún mérito tiene para ello. ¿Cuál es el motivo entonces para retirarla después de haber sido elegida? Si es un castigo post mortem a Céline, a este poco le importará, sea cual fuere el lugar donde se encuentre. Si por el contrario el castigo es a la obra, es ridículo castigar aquello que hasta ayer queríamos celebrar.
Decididamente no entiendo al progresismo. Me parece que el castigo es en realidad a los lectores y a la cultura, que cada vez que la arbitrariedad lo decide, pierde a uno de los suyos.
No se dice qué parte de la obra de Céline merece castigo. Tampoco si como obra en sí, ha dejado de pronto de tener la altura suficiente para estar entre las “celebraciones nacionales” de la cultura francesa. Nada de eso se aclara.
Al parecer fueron ciertas opiniones de Céline que alguno se apuró a recordar, las que fueron tomadas en cuenta para inhabilitar toda su obra, contradiciendo lo anteriormente considerado. Si Céline se ha equivocado (cualquiera tiene el derecho de pensar así), ¿qué puede aportar a la cultura castigar lo mejor de Céline que es su obra? ¿No es Francia la campeona de las libertades? En todo caso: ¿puede el arte dejar de serlo, por las opiniones equivocadas de un autor? ¿Tiene entonces el arte que llenar algunos requisitos ideológicos para ser considerado como tal? Esta última y estrecha opinión parece prevalecer, ya que pesan más las opiniones de Céline que los cien millones de muertos que nos dejó el comunismo (nada más que en la URSS), porque ser o haber sido comunista (la mayoría de ellos ya se ha reciclado) ha sido y es la mejor carta de presentación y de “éxito” en los ambientes culturales.
En fin, así es el totalitarismo. Por mi parte seguiré leyendo a Céline y si son buenos, también autores comunistas. Sus obras no me llevarán al error ideológico, que en todo caso sería responsabilidad mía. Prefiero asumir la propia libertad de análisis y de pensamiento, a dejar de reconocer el genio artístico de alguien.
Extraído de: “El Manifiesto”
Henry Corbin: Eurasia como concepto espiritual
Por Claudio Mutti*
Desde Irlanda a Japón
“Subrayar y enfatizar las conexiones, las líneas de fuerza en las que se sustenta la trama del concepto espiritual de Eurasia, desde Irlanda a Japón” (1): a esta preocupación de P. Masson Oursel, que se inspira en un programa esbozado en 1923 en la Philosophie comparée y proseguido en 1948 en La Philosophie en Orient (2), Henry Corbin (1903-1978) le atribuye un “valor especial” (3). Trascendiendo el nivel de las determinaciones geográficas e históricas, el concepto de Eurasia viene a constituir “la metáfora de la unidad espiritual y cultural que recompondrá al final de la era cristiana en vista de la superación de los resultados de ésta” (4). Estas son, al menos, las conclusiones de un estudioso que en la obra corbiniana ha descubierto las indicaciones idóneas para fundar: “aquella gran operación de hermenéutica espiritual comparada, que es la búsqueda de una filosofía – o mejor dicho: de una sabiduría – eurasiática” (5). En otras palabras, la misma categoría geofísica de “Eurasia” no es más que la proyección de una realidad geosófica vinculada a la Unidad originaria, puesto que “Eurasia” es, en la percepción interior, en el paisaje del alma o Xvarnah (“Luz de Gloria”, en el léxico mazdeo), la Cognitio Angelorum, la operación autológica del Anthropos Téleios, o incluso, por último, la unidad entre el Lumen Naturae y la Lumen Gloriae. De aquí la posibilidad de acercar a Eurasia con el conocimiento imaginal de la Tierra como un Ángel” (6).
Es el mismo Henry Corbin quien evoca la experiencia visionaria del filósofo alemán Gustav Theodor Fechner, que identificó con la figura de un Ángel el rostro de la tierra envuelta de luz gloriosa, y para citar el pasaje concordante de un ritual avéstico: “Celebramos esta liturgia en honor de la Tierra, que es un ángel ” (7). De hecho, según la doctrina mazdeísta, a la Tierra se la percibe en la “persona” de su Ángel, cuando el alma, proyectando la imagen de sí misma, crea una Imago Terrae que la refleja. La angelología mazdeísta traduce el misterio de esta proyección de la siguiente manera: Spenta Armaiti, Arcángel femenino de la existencia terrenal, es la madre de Daena, el Ángel femenino que sustancia a la Alma caelestis, el Cuerpo de Resurrección. De esta manera, “la formulación misma de la categoría geofísica de “Eurasia” pertenece al proceso de palingenesia, que es la Resurrección a la luz de la Transfiguración ” (8).
La geosofía mazdeísta, íntimamente vinculada con la esencial característica sofiánica de Spenta Armaiti , se refiere principalmente a una Tierra celeste; aplicada al espacio terrestre, se nos presenta un kyklos, un orbis, similar a lo que Homero ha simbolizado en el escudo de Aquiles y Virgilio en el de Eneas (9), es decir, para permanecer en el ámbito iránico, con ese atributo del Hombre Universal (insân-e kâmil) que es la Copa de Jamshid. En esta representación, la Tierra está rodeada del océano cósmico y dividida en siete zonas (Keshvar) (10); en el centro de la zona central, llamada Xvaniratha (“rueda luminosa”), “se encuentra Airyanem Vaejah (pahlavi Erân-Vêj), la cuna o germen de los Arios (= Iránicos). Es allí donde se crearon los Kayanidi, los héroes legendarios; es ahí donde fue fundada la religión mazdeísta, desde donde se difunden a los otros Keshvar; es allí donde nacerá el último de los Saoshyant quién reducirá a Ahriman a la impotencia y llevará a cabo la resurrección y la existencia venidera”(11). Situado al centro de la superficie de la tierra, Irán se nos presenta por lo tanto, como “bisagra, no sólo geográfica, sino también y sobre todo espiritual” (12), de la ecúmene eurasiática.
La representación mazdeísta, posteriormente reelaborada, pasó a formar parte del legado cultural que Irán le trasmitió al Islam. En el Kitab al-Tafhîm de Abû Rayhân Mohammad ibn Ahmad Bîrûnî (362 / 973 – 421 / 1030) (13) se encuentra un esquema en el cual el círculo central, Irán, está rodeado de otros seis círculos, tangentes entre sí, que corresponden a otras tantas regiones: India, Arabia y Abisinia, Siria y Egipto, la zona bizantino-eslava, el Turquestán, China y el Tíbet.
Oriente y Occidente
Según la perspectiva islámica, el centro del mundo terrestre se encuentra en la Kaaba, el más antiguo de los templos de Dios, inicialmente construido en la época de Adán, después edificado por Abraham en su forma actual. En la planta y la estructura de este santuario primordial y central meditó Qâzî Sa‘îd Qommî (1042/1633 – 1103/1691- 92) en el primer capítulo de la Kitâb asrâr al-Hajj (“El sentido esotérico de la Peregrinación”), que constituye el objeto de un minucioso estudio de Henry Corbin (14). “Siempre entra en juego – dice éste último – el mismo principio: las formas de luz (sowar nûrîya), las figuras superiores se imprimen en las realidades de abajo que son sus espejos (subrayemos que, geométricamente las consideraciones elaboradas aquí seguirían siendo válidas sí se tomara como objeto de meditación la forma del templo griego)” (15). Ahora, en el plano superior de las Realidades-arquetipos […] encontramos cuatro “límites metafísicos” (16), dos de las cuales (la Inteligencia Universal y el Alma Universal) se encuentran al este de la realidad ideal, mientras que las otras dos (la Naturaleza Universal y la Materia Universal) se encuentran hacia el oeste. La ley rigurosa de las correspondencias exige que en el plano de la Ka’ba terrestre, los ángulos estén igualmente dispuestos según el mismo orden de relación: “Dos de estos ángulos están hacia el oriente: el ángulo en el que está encajada la Piedra Negra (el ángulo iraquí) y el ángulo yemenita; los otros dos están al occidente: el ángulo occidental y el ángulo sirio “(17). Son estos dos orientes (mashriqayni) y los dos occidentes (maghribayni) los que alude el versículo 17 de la sura del Misericordioso, puntualmente citado por Corbin.
El versículo coránico llama a otro, el que comienza con las palabras: “A Dios pertenece el Oriente y el Occidente” (sura de la Vaca, 115). ”Gottes ist der Orient! – Gottes ist der Okzident!”: es la forma en que la reconstruye Wolfgang Goethe, a quien Corbin nos muestra más de una vez la convergencia con la sabiduría islámica. Pero la pareja “Oriente-Occidente ” retorna en el versículo de la Luz, en parte reportado en el epígrafe al primer capítulo de su estudio sobre El hombre de luz en el sufismo iranio: ”… una lámpara que arde con un aceite de olivo que no es ni de Oriente ni Occidente, inflamándose sin necesidad siquiera de que el fuego la toque… Y es luz sobre luz.
“Entre Oriente y Occidente, como entre Norte y Sur, recorren líneas ideales de las cuales dependen no sólo la orientación geográfica, sino también la categoría antropológica. En la perspectiva del simbolismo espiritual, estas direcciones horizontales asumen un sentido en base al modo en que el ser humano experimenta la dimensión vertical de su presencia en el espacio y en el tiempo; y es una orientación de este género lo que constituirá uno de los principales temas del sufismo iranio: “es la búsqueda de Oriente, pero se nos advierte, por si acaso no lo comprendamos desde el primer momento, que se trata de un Oriente que no se encuentra en nuestros mapas geográficos ni puede ser situado en ellos. Este Oriente no está incluido en ninguno de los siete climas (los keshvar); es, de hecho, el octavo clima. Y la dirección en que este “octavo clima” debe ser buscado no está en la horizontal sino en la vertical. Este Oriente místico suprasensible, lugar del Origen y el Retorno, objeto de la búsqueda eterna, está en el polo celeste; es el Polo, un extremo norte, tan extremo como el umbral de la dimensión del más allá” (18). La geografía sagrada de Irán hace corresponder a este Polo celeste a la montaña cósmica de Qâf, donde comienza aquel mundo de Hûrqalyâ que es iluminado por el sol de medianoche. Es la tierra de los Hiperbóreos (19), los cuales “simbolizan al hombre cuya alma ha alcanzado tal perfección y armonía que está libre de negatividad y de sombra; no es ni de Oriente ni de Occidente” (20).
Ishraq, nombre verbal, que en árabe significa el irradiar del sol desde el punto del cual surge, es un término peculiar de la sabiduría islámica de Irán. Ishrâqîyûn o Mashriqîyûn (“Orientales”) son los sabios de la antigua Persia, llamados así “ciertamente no sólo por su ubicación geográfica, sino porque su conocimiento era oriental, en el sentido que se fundamentaba sobre la revelación interior (kashf) y la visión mística (moshâhadat) “(21). Sin embargo, el significado del Oriente como un Oriente iluminativo, dirección que conduce al Polo espiritual, no es un concepto que caracteriza exclusivamente al pensamiento tradicional iranio. “Esta orientación se daba ya a los mistagogos del orfismo. Se la encuentra en el poema de Parménides donde, guiado por las hijas del sol, el poeta emprende un viaje hacia Oriente. El sentido de las dos direcciones, derecha e izquierda, Oriente y Occidente del cosmos, es fundamental en la gnosis valentiniana. (…) Ibn ‘Arabi (1240) eleva a símbolo su propia partida a Oriente; del viaje que de Andalucía le lleva hacia La Meca y Jerusalén hace su Isra’, homologándolo a un ékstasis que repite la ascensión del Profeta de cielo en cielo hasta el “Loto del límite”. Aquí el Oriente geográfico, “literal”, se convierte en símbolo del Oriente “real”, el polo celeste” (22).
Umbilicus Terrae
En la geografía sagrada resultante de las exploraciones espirituales de Henry Corbin, el extremo occidental de Eurasia está representado por las Islas Británicas. Aquí los fieles de la iglesia celta primitiva fueron designados en irlandés como céle Dé: denominación que equivale a Amici Dei, “se encuentra en la gnosis islámica (Awliyâ’ Allâh) y en la mística renana (Gottesfreunde)” (23). Estos Coli Dei, “establecidos en York (Inglaterra), en Iona (Escocia), en el país de Gales y en Irlanda, su símbolo fundamental era la paloma, como símbolo femenino del Espíritu Santo. Desde esta perspectiva, no resulta extraño encontrar el druidismo mezclado a su tradición y los poemas de Taliesin integrados a sus corpus. Igualmente, la epopeya de la Mesa Redonda y la Demanda del Santo Graal han sido también interpretadas en relación con los ritos de los Coli Dei” (24). A esta misma hermandad espiritual es reconducida la existencia del santuario de Kilwinning, sobre la montaña de Heredom, desde donde se irradió aquel Orden Real por el cual el rey Robert I Bruce se habría afiliado a los Templarios, realizando la convergencia entre el celtismo y el templarismo.
En la otra extremidad de Eurasia se extiende la China “el límite del mundo humano, del mundo que puede ser explorado por el hombre en las condiciones de la conciencia común” (25). Por otra parte, influencias taoístas se habrían ejercido sobre la hierocosmologia del sufismo centroasiático y sobre algunas técnicas de recitación del dhikr adoptadas por la escuela de Najm Kobra (26). Entre los templos que se levantan en los confines de China hay uno, descrito en el siglo X por el historiador árabe Mas‘ûdî (27), que en su estructura obedece al paradigma arquitectónico de los templos sabeos; el mismo Mas‘ûdî había visto aquel de Harrán (la antigua Carrhae), y pudo todavía leer en el umbral la inscripción de tenor platónico: “Aquél que se conoce a sí mismo es deificado” (Man ‘arafa nafsahu ta’allaha). “Inscripción de tenor platónico” (28), cierto, en el que “el término técnico árabe es el equivalente de la theosis de los místicos bizantinos” (29), pero también la explicación del precepto délfico, que finalmente será validado en el hadîth qudsî: “Quién se conoce a sí mismo conoce a su Señor ” (Man ‘arafa nafsahu ‘arafa rabbahu). Mientras tanto, los hermetistas sabeos de Harrán aportarán en dote al Islam su herencia, derivada de una antigua sabiduría siríaca o siriobabiloniense reinterpretada a la luz del neoplatonismo.
Equidistante de Escocia y China está Al-Quds, “la ciudad santa” por antonomasia. En el lugar donde inició la Asunción el Mensajero de Dios – según Corbin un verdadero Umbilicus Terrae – “asume ahí una función homóloga a la de la Piedra Negra en el templo de la Ka’ba” (30), la Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhrat). Este edificio, comúnmente llamado la Mezquita de Omar, “tiene la forma de un octógono regular culminado por una cúpula; fue el prototipo de las iglesias templarias construidas en Europa, y la cúpula fue el símbolo de la Orden y figuraba en el sello del Gran Maestre” (31). Este entrelazamiento de líneas espirituales diferentes hace de Jerusalén el simbólico edificio microcósmico, en el que se refleja la multiplicidad tradicional del macrocosmos eurasiático, aquella multiplicidad de formas que Henry Corbin nos presenta en su unidad esencial.
La oposición radical entre Jerusalén y Atenas, identificadas como polos emblemáticos respectivamente del monoteísmo y el politeísmo, es el punto donde convergen entre ellos los zelotas de las supuestas “raíces judeo-cristianas” de Europa y algunos defensores de un malentendido “paganismo” griego. Sostener una posición de este tipo, queriendo reducirle a un esquema ideológico a una relación más bien profunda, compleja y articulada de cuanto no se imaginan los “judeo-cristianos” y “neopaganos”, significa ignorar cómo la más rigurosa doctrina metafísica de la Unidad (el Tawhid integral de la metafísica islámica) no excluye de hecho la multiplicidad relacionada a la jerarquía de los Nombres Divinos. Entre los que han entendido perfectamente lo anterior, está justamente Henry Corbin, quien, mediante el establecimiento de una ideal “comparación, por una parte entre Ibn ‘Arabî (…) y Proclo, por otra” (32) y recordando el comentario del jefe de escuela de Atenas al Parménides platónico, evoca el encuentro de los físicos de la escuela jónica con los metafísicos de la Escuela Itálica, unos y otros se encuentran en la ciudad-símbolo de Atenas para participar en las Panateneas. “Celebrar esta fiesta – él escribe- es encontrar en la escuela ática de Sócrates y Platón la mediación que eleva los dos extremos a un nivel superior” (33).
1. Henry Corbin, L’Iran e la filosofia, Guida, Napoli 1992, p. 62.
2. P. Masson-Oursel, La Philosophie en Orient, in Histoire de la philosophie, a cura di É. Bréhier, Paris 1948, 1° fasc. suppl.
3. Henry Corbin, L’Iran e la filosofia, cit., ibidem.
4. Glauco Giuliano, Nitartha. Saggi per un pensiero eurasiatico, La Finestra, Lavis 2004, p. 14
5. Glauco Giuliano, Nitartha, cit., p. 221
6. Glauco Giuliano, Nitartha, cit., p. 16.
7. Sîrôza, vigésimo octavo día, op. cit.: Henry Corbin, Cuerpo espiritual y Tierra Celeste. Del Irán mazdeísta al Irán chiíta, Ediciones Siruela, Madrid, 1996, p. 37.
8. Glauco Giuliano, Nitartha, cit., p. 16, n. 25.
9. Ilíada, XVIII, 478-608; Eneida, VIII, 626-728.
10. La división septenaria del espacio terrestre que se repite en otras culturas tradicionales: cf. Claudio Mutti, Gentes. Popoli, territori, miti, Effepi, Genova 2010, pp. 19-20.
11. Henry Corbin, Cuerpo espiritual y Tierra Celeste, cit., p. 51.
12. Glauco Giuliano, Nitartha, cit., p. 22.
13. Henry Corbin, Historia de la Filosofía. Del mundo romano al Islam Medieval, vol. 3. Siglo veintiuno editores, México DF, 1990, pp 307-308.
14. Henry Corbin, Templo y contemplación, Editorial Trotta, Madrid, 2003, pp. 181-257. Sobre Qâzî Sa’îd Qommî, cf. Henry Corbin, Historia de la Filosofía. La Filosofía en Oriente, vol. 11. Siglo veintiuno editores, México DF, 1990, p. 154-157
15. Henry Corbin, Templo y contemplación cit., p. 206.
16. Henry Corbin, Templo y contemplación cit., p. 207.
17. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 207.
18. Henry Corbin, El hombre de luz en el sufismo iranio, Ediciones Siruela, Madrid, 2000, p. 20.
19. Sobre la Hiperbórea y similares representaciones tradicionales de la septentrional “Tierra de luz”, cf. Claudio Mutti, op. cit., pp 15-23.
20. Henry Corbin, El hombre de luz en el sufismo iranio, cit., p. 56.
21. Henry Corbin, Storia della filosofia islamica, cit., p. 211.
22. Henry Corbin, El hombre de luz en el sufismo iranio, cit., págs. 73-74.
23. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 342 n. 217.
24. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 342.
25. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 132.
26. Henry Corbin, El hombre de luz en el sufismo iranio, cit., pp. 72 y 77 y ss.
27. Mas’ûdî, Les prairies d’or, ed. e trad. Barbier de Maynard, Paris 1914, vol. IV, p. 52.
28. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 133.
29. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 133, n 7.
30. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 351.
31. Henry Corbin, Templo y contemplación, cit., p. 334.
32. Henry Corbin, La paradoja del monoteísmo, Editorial Losada, Madrid, 2003, p. 22.
33. Henry Corbin, La paradoja del monoteísmo, cit., p. 30.
* Claudio Mutti es licenciado en Filología Finohúngara por la Universidad de Bolonia. Se ha ocupado del área cárpato-danubiana desde un perfil histórico (A oriente di Roma e di Berlino, Effepi, Genova 2003), etnográfico (Storie e leggende della Transilvania, Oscar Mondadori, Milano 1997) y cultural (Le penne dell’Arcangelo. Intellettuali e Guardia di Ferro, Società Editrice Barbarossa, Milano 1994; Eliade, Vâlsan, Geticus e gli altri. La fortuna di Guénon tra i Romeni, Edizioni all’insegna del Veltro, Parma 1999). Entre sus últimas publicaciones están Gentes. Popoli, territori, miti, (Effepi, Genova 2010), L’unità dell’Eurasia (Effepi, Genova 2008), Imperium. Epifanie dell’idea di Impero (Effepi, Genova 2005).








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