Conferencia internacional “El hollywoodismo y el cine”
En el marco del Festival de Cine Internacional de Teherán, se celebró la segunda conferencia internacional sobre “El hollywodismo y el cine”, donde se reunieron medio centenar de investigadores antisionistas de más de 15 países. Los participantes estudiaron los principales impactos contra los valores humanos que provoca el cine de Hollywood, así como las alternativas para hacer frente a esta situación. Durante tres días, los participantes aportaron pruebas y argumentos a la idea central de que “la enfermedad mental made in USA” que vehicula la producción de Hollywood para la exportación, es un arma esencial del Pentágono, en tanto prepara los espíritus y manipula el subconsciente de las masas, condicionadas por esas imágenes y esquemas con los cuales es cebada, hasta el punto de no reaccionar de acuerdo a sus verdaderos intereses o no emprender una resistencia decidida frente a ello.
El presidente Ahmadinejad recibió a todos los invitados y en su discurso opuso al hecho de que 8 millones de estadounidenses sean expulsados a la calle por la crisis financiera, su política de construcción masiva de viviendas. En este sentido, indicó que la “arrogancia utiliza todos los medios para mantener su poder en el mundo”. A continuación, hizo subir a la tribuna al profesor Robert Faurisson, para estrechar su mano y darle como recuerdo del encuentro un precioso volumen de poemas de Omar Khayyan.
El problema de la represión y la arbitrariedad que azotan a los investigadores en Occidente fue también tratado, en particular, en torno al caso de Pedro Varela, librero español actualmente en prisión en Barcelona, por la difusión de obras que desagradan a la comunidad judía y al fiscal “anti-odio” (¿?) de Cataluña, y esto incluso a pesar de que la contestación o puesta en duda de las versiones oficiales acerca del conocido como “genocidio” es explícitamente legal, según el Tribunal Constitucional español.
Los participantes, entre ellos varios ciudadanos estadounidenses, han contemplado diferentes medios y formas cinematográficas para luchar contra la propaganda hollywoodiense. El cómico francés Dieudonné, por ejemplo, mostró su confianza en el advenimiento de una conciencia popular lúcida, anti-imperialista, tolerante y abierta a los demás, a través de la sátira y de los espectáculos que desdramatizan tanto las tensiones judías como las no judías.
Todos los oradores celebraron el buen humor con el cual llegaron a debatir los invitados europeos, quienes valoraban la necesidad de una urgente revisión de la historia oficial de la II Guerra Mundial acerca de los informes entre los Judios y los Nazis, con los invitados estadounidenses presentes, que se reclaman generalmente de orígen judío.
Los rabinos anti-sionistas del movimiento Neturei Karta, que en el año 2004, cuando nadie quería escucharlos, fueron recibidos por Dieudonné en su teatro para celebrar una conferencia de prensa, mostraron su honestidad habitual escuchando cortésmente opiniones revisionistas muy inusuales en su entorno.La conferencia terminó con una resolución de completa y unánime solidaridad con Irán frente a los embargos y agresiones OTANescas directas, y frente a las imposturas acompañadas de
injerencias militares para desestabilizar a Siria y debilitar a Irán.
Declaración final de la conferencia (en inglés)
Entre los investigadores, escritores y cineastas homenajeados y/o participantes en el encuentro, además de los mencionados Robert Faurisson y Dieudonné, estaban el norteamericano Oliver Stone -representado por su hijo Sean Stone-; los franceses María Poumier, Paul Eric Blanrue, Alain Brunte, Arnauld Leon Cohen yVincent Reynouard (a quien le fue denegada la salida de Francia, pese a haber sido liberado tras cumplir prisión por sus investigaciones); el profeso universitario italiano Claudio Moffa; los españoles Manuel Galiana y Niko Roa, etc.
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| Entrega de premios con el Presidente Ahmadineyad |
Vídeo sobre la Conferencia en HispanTv
Extraído de: “Irán contrainfo”
Orden de destrucción de los libros de Libreria Europa
El Juzgado de lo Penal Nº 15 ha realizado el AUTO por el cual se dispone la destrucción de los libros incautados en su día por la Policia Autónoma de Catalunya en la librería Europa. En la sección de DOCUMENTOS reproducimos dicho AUTO para su lectura.
Detallamos a continuación la replica realizada por el Abogado de Pedro Varela, Sr. Oriente, a ese AUTO:
Entre los libros que ordena destruir los hay de autores judios.
Analicemos cada uno de esos títulos que a criterio del Juzgador, cumplen los elementos del tipo penal, sin olvidar en ningún caso que en España no existen libros prohibidos:
- Mi lucha, autor: Adolfo Hitler.- Con independencia de la valoración que personalmente nos merezca el libro, lo cierto es que nos encontramos ante un documento histórico (como el capital, las obras de Lenin o Trosky o, el libro rojo de Mao) , en el caso que nos ocupa, una tradición fiel del original alemán. Dicho titulo esta traducido a prácticamente todos los idiomas del mundo y se reedita por millares cada año, incluso esta editado en Israel por la Universidad de Jerusalén.
Esta parte acredito documentalmente (documentos 1 a 6 de la proposición de prueba de esta parte), que dicho libro esta libremente en el mercado español, con 38 ejemplares en venta en Iberlibro.com, disponible en diversas ediciones en distintas bibliotecas universitarias, así la Universidad Complutense de Madrid, en la Biblioteca Nacional (32 entradas diferentes, con 52 ejemplares en préstamo) e, incluso, en la Biblioteca del Senado de España, pero es mas, la base de datos de libros editados en España (ISBN), recoge en la actualidad la existencia de 12 ediciones distintas del Mi Lucha, actualmente editadas en España y en distribución, y como mas documental, incluso se acredito la venta de dicho titulo, en distintas ediciones por cadenas tan importante de distribución como El Corte Ingles.
¿Cual es el delito?, ¿editar o vender el Mi Lucha o que lo haga el Sr. Pedro Varela?.
Que el Sr. Hitler era racista ya lo sabíamos todos, y las afirmaciones contenidas en su libro, solo representan el sentir de su autor, no del editor, que nada manifiesta en ese sentido. En cualquier caso, las frases entrecomilladas recogidas en la Sentencia, son claramente racistas, pero no contienen incitación ninguna a la violencia.
Si los textos de Hitler son de acceso libre y publico, siendo objeto de estudio y análisis históricos, psicológicos y de todo tipo, lo que no puede hacerse es castigarse a quien los vende o los edita, aunque lo haga junto a otros de ideología similar, pues en ese caso, no se sanciona el hecho sino el pensamiento, cuando la ideología y las creencias son libres, consagradas en la Constitución (art. 20.1 y 16 CE), derechos estos reconocidos y protegidos a nivel internacional.
- Autorretrato de un fascista.- autor: León Degrelle.- Dicho libro es la transcripción de una entrevista del periodista francés Jean M. Charller para la televisión publica Francesa, lo que ya de por si evidencia el interés de la obra y la relevancia del personaje entrevistado.
El contenido de la obra es claramente negacionista, lo que no esta prohibido por la ley y así esta declarado expresamente por el Tribunal Constitucional. ¿Donde esta el delito pues?
- Hitler y sus filósofos, autor: varios autores.- El presente texto es una recopilación textual, citando procedencia, de distintas obras y autores, pensadores, filósofos, etc…, que influyeron en la configuración del pensamiento de Hitler, así, entre otros Schopenhauer, Hegel, y Nietzsche, siendo de este ultimo las frases entrecomilladas por S.Sa., en concreto de la obra “El anticristo”, tal como en el libro intervenido en cuestión se señala. ¿Esta acaso prohibida la obra de Nietzsche?. Autores clásicos como Platón, Aristóteles, Seneca, etc… justificaban la esclavitud, y no por ello, sus obras están prohibidas, tanto su edición como su venta, ni sus obras son objeto de expurgación y censura.
Las afirmaciones contenidas en el libro, son de diversos autores, ni siquiera de Hitler, y mucho menos de mi representado el Sr. Pedro Varela, quien nada dice o afirma al respecto.
En cualquier caso, el entrecomillado del Juez no cumple en ningún caso los supuestos del 607 o del 510 CP
- Hitler, discursos de los años 1933/1934/1935. Obras completas (Tomo 1), autor: Adolfo Hitler.- Todo lo dicho respecto al titulo “Mi Lucha”, es aquí reproducible, y en aras a la brevedad así lo hacemos. Es un documento histórico se mire como se mire, al igual que lo son los discursos de Stalin o los escritos de Robespierre.
- Los crímenes de los buenos. Autor: Joaquín Bochaca.- Estamos ante una obra negacionista, lo que no es delito. Pero es mas, el párrafo que cita S.Sa., en la sentencia, tal como recoge, es una afirmación del Profesor Herzl (Theodor), que no es otro que el fundador del movimiento sionista internacional a finales del siglo XIX, el comentario de dicha frase no contiene elemento alguno con cabida en los articulo 607 y 510 CP.
Igual cabe decir del segundo párrafo escogido por el Juzgador, que sin realizar juicio de valor alguno, recoge una obviedad histórica incontestable, como fue el establecimiento del estado de Israel en un territorio previamente poblado y ocupado por los Palestinos. ¿Que delito es este?.
- Fundamentos de biopolitica: olvido y exageración del factor racial. Autor.- Jacques de Mahieu.- Dicha obra, de un catedrático de la universidad de Córdoba (Argentina), constituye solo la opinión de su autor, en modo alguno la de mi representado, pero en cualquier caso, no contiene ninguna incitación directa a la violencia o a la discriminación, solo da su opinión sobre fenómenos sociales y étnicos presentes a la población moderna. Prueba de la negativa del autor a la segregación o al uso de la violencia la tenemos el libro, pagina 67, lineas 14 a 22, ambas incluidas:
“La esclavitud pertenece al pasado y no es posible volver a ella, aunque solo fuera por la simple razón de que la familia semiparental que supone que ya no existe casi en ninguna parte. Por lo menos debemos sacar la lección de la experiencia: la comunidad polietnica solo es satisfactoria cuando el conjunto inferior esta incorporado orgánicamente en el conjunto superior sin poder amenazar su integridad racial”.
Vemos pues que nos encontramos con una lectura sesgada y parcial de la obra.
- “Raza, inteligencia y educación”, de H.J. Eysenck, autor por cierto de origen judío, que se vio obligado a salir de Alemania en 1.934, catedrático que fue de la Facultad de Psicología de Londres, autor de referencia en cualquier facultad de psicología del mundo y, también en España, siendo bibliografía recomendada en la asignatura de Introducción a la Psicología del Desenvolupament, de la Universidad de las Islas Baleares (documento 18 de esta parte), con ejemplares disponibles en las bibliotecas de la Universidad de Barcelona y en la Universidad Pompeu Fabra (documento 15 y 16), en la Biblioteca Nacional con 11 ejemplares (documento nº 17), titulo con nueve puntos de venta en Iberlibro (documento nº 13), y con diversas ediciones en España, según es de ver por el Listado de ISBN (documento nº 14), siendo una de ellas de la conocida Ediciones Orbis, S.A., del año 1.987..
Pero es que si nos remitimos directamente a la obra cuestionada, “Raza, inteligencia y educación”, veremos que se trata precisamente de un texto antirracista o supremacista. Así::
* pagina 85, se mantiene un mayor desarrollo de los niños negros sobre los blancos en materia sensorialmotriz.
* Pagina 126: “los alumnos negros lo hacen mejor, en relación a los blancos y los mejicano-americanos, en las pruebas cargadas de cultura que en las que lo están menos”
Pagina 88 “… A edades superiores, los niños orientales hacen significativamente mejor que los blancos test representativos de la capacidad perceptiva como “copiar figuras”".
Pero es mas el autor, Eysenck, expresamente dice en su obra, pagina 13 “No soy racista, por creer en la posibilidad de que los negros tengan talento natural innato especial para ciertas pruebas atléticas como las carreras o para ciertas formas musicales de expresión; no soy un racista por considerar seriamente la demostración empírica de que los maories son superiores en test de fluidez verbal a los blancos“.
Pagina 13: “”Un racista” para mi es uno que ve a las otras razas con odio, desconfianza y disgusto, uno que desea subordinarlas y mantenerlas en posición inferior. Un “igualitario”, para mi, es uno que se siente amistoso hacia todas las demás razas, le gustan sus miembros y se siente favorablemente inclinado hacia ellos, uno que no desea parecer en una posición superior respecto a ellos o dominarlos de la forma que sea”.
En relación a la segregación racial, en la pagina 12 se dice; “… Aún cuando se demostrase que los negros son intelectualmente inferiores a los americanos blancos por razones bajo control genético, en parte, esto no significaría de ningún modo que la segregación esté justificada o que hubiera un sistema de educación inferior adecuado para ellos”.
En pagina 36: “Seguramente la mayoría de comentaristas de la monografía de Jensen no se dieron cuenta de que Jensen comparte por completo mi creencia (y la de la mayoría de sus críticos) de que cualquiera que sea la verdad sobre la herencia de la inteligencia del negro, los individuos deben ser juzgados en base a su propia personalidad y realización, no en base a su “raza”.
Pagina 48, “Como dice Gottesman, “las diferencias raciales genéticas son hechos de la naturaleza y no signos de inferioridad o superioridad en si mismos”
Pagina 62; “Tampoco es razonable pronunciarse sobre una persona generalmente inferior (o superior) en base a su CI (IQ); la pobre y torpe madre negra, que se mata trabajando para sacar adelante a su familia, en términos humanos, vale mas que conquistadores del mundo tan brillantes como Alejandro, Napoleón, Hitler, Stalin o Mussolini”.
Queda claro que los párrafos escogidos por S. Sa., para incriminar e imputar a mi representado, el Sr. Pedro Varela, están total y absolutamente descontextualizados, y en base a ellos no es posible realizar imputación de ningún tipo., pues desvirtúan total y absolutamente el mensaje de Eysenck, de forma tendenciosa y claramente manipuladora. ¿Que oscura intención se oculta tras ello? ¿Se persiguen actos del Sr. Varela o sus ideas?. ¿Porque si Pedro Varela y no otras editoriales, puntos de venta o de distribución?.
- Nobilitas. Autor: Alexander Jacob.- Nos encontramos ante un titulo ciertamente polémico, pero que debe enmarcarse en su justa medida. El autor, Alexander Jacob, indio de la India, de religión Hinduista, y como tal que cree en las existencia de castas, es catedrático de filosofía en la Universidad de Montreal, tal como se señala en la contraportada del libro, donde sale una foto del autor.
El libro pretende ser una compilación de lo que él llama el pensamiento aristocrático europeo o occidental, recogiendo citas textuales de cientos de autores europeos a lo largo de los siglos, que a su criterio responden a ese modelo. Así, todos y cada uno de los párrafos reseñados en la Sentencia de este titulo, corresponden a citas textuales de distintos autores, como el propio texto se encarga de señalar, no siendo ni tan siquiera la opinión o sentir del autor del libro.
- Pagina 69, linea 1a 8, frase textual de Fichte.
- Pagina 70, linea 17 a 24, frase textual de Fichte.
- Pagina 88, linea 17 y ss., y pagina 88, linea 1 y 2, frase textual de Schopenhauer.
- Pagina 120 linea 18 hasta pagina 121, linea 8, frase textual de Schopenhauer.
- Pagina 125, linea 24, hasta pagina 126, frase textual de Treitschke.
- Pagina 136, lineas 15 a 18, cita textual de Nietche.
- Pagina 137, linea 8 y siguientes, cita textual de Gobineau.
- Pagina 138, linea 11 a 16, frase textual de Gobineau.
- Pagina 139, lineas 3 a 9, cita textual de Gobineau.
- Pagina 143, linea 20a pagina 144, cita de Goethe.
- Pagina 146, linea 3 y ss., cita de Tomaschek.
- Pagina 149, linea 5 y ss., cita de Paul de Lagarde.
- Pagina 150, linea 12 a pagina 151, cita de Hitler.
- Pagina 152, linea 9 a pagina 153, cita de Hitler.
- Pagina 154, linea 19 y ss., cita de Hitler.
- Pagina 168, linea 9 y ss., frase textual de Paul de Lagarde.
- Pagina 194, linea 14 a pagina 196, cita textual de Rosemberg.
En todas esas citas, el libro señala autor, texto y edición.
Dicha obra no recoge necesariamente el sentir del autor, ni mucho menos el del Sr. Pedro Varela.
En cualquier caso, no consta que los anteriores autores, Fichte, Schopenhauer, Nietche, Gobineau, Goethe, etc…, o sus obras estén prohibidos en España, siendo abundantes las ediciones antiguas y modernas de sus obras en España.
- El hombre nuevo.- Autor: Ion y. Motza. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente.
- Ética revolucionaria. Autor: Pedro Varela. El propio libro, y lo cita y recoge la Sentencia, en la pagina 30, apartado IV, dice textualmente “No desprecies a las demás razas. El mejor aprecio que les puedes hacer es mantenerte separado. Admira y aprende de sus virtudes, que son partes de un lado olvidado de nosotros mismos“.
El mensaje que se trasmite en toda la obra es la de respecto hacia otras razas, reconociendo la existencia de estas. La postura del autor, puede ser opinable, pero no reprochable penalmente, pues en ningún momento predica la violencia contra razas o colectivo alguno, ni incita a discriminación alguna. Solo realiza una valoración moral individual que expone, respecto a la vida de cada uno, no sobre la de los demás. La ley no puede obligar a pensar de forma antirracista, pues hasta el racismo, como idea, en tanto no suponga una contravención de la Ley tiene cabida en la Constitución.
La expresión “formas degeneradas de sexualidad”, esta presente en el discurso de casi todas las religiones (Hebrea, católica, Protestante. Ortodoxa, Musulmana, Testigos de Jehová, budistas, etc…) O en estudios médicos, filosóficos o psicológicos, constituye una valoración moral, que no implica, ni propone ninguna medida violenta o segregacionista.
- Guardia de Hierro. El Fascismo Rumano. Autor: Corneliu Zelea Codreanu. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente.
En este libro, tal como la Sentencia recoge, el prologo es del Sr. Pedro Varela, pero en el, ninguna expresión atribuible al mismo, es objeto de reproche penal por parte del Juzgador, pues el prologo solo contextualiza la obra que se presenta.
- Los Protocolos de los Sabios de Sión. Se trata sin lugar a dudas de un documento histórico de primer orden, cuya importancia queda confirmada por el hecho que su original se guarda y custodia en la Biblioteca del Museo Británico de Londres, esta obra esta publicada en todos los idiomas del mundo.
Dicho titulo, esta disponible ampliamente en el mercado español en distintas ediciones, así, en iIberlibro.com, tiene mas de treinta entradas (documento 10), y en la Biblioteca nacional, esta disponible con 25 ediciones diferentes en castellano, y con 70 ejemplares para préstamo (documento 12), en la actualidad, otras editoriales y librerías editan y venden este titulo en España, así, como se acredito documentalmente (mas documental), lo vende entre otros El Corte Ingles, en dos ediciones distintas a la de mi representado.
La edición de mi representado, en su Prologo señala:
pagina 5, párrafo cinco, incluso citado por la acusación particular y fiscal y la propia Sentencia, expresamente dice:
“Hasta el presente no ha sido posible determinar el autor, la fecha, y el origen de este escrito, …”.
Para continuar mas adelante, pagina 6, párrafo quinto:
“Estamos, pues, en presencia de un documento fracmasonico (no como hasta ahora se supuso de uno sionista)”
Vemos pues que la propia introducción de la presente edición del libro niega el carácter judío o sionista del mismo y por lo tanto su autenticidad. Difícilmente un libro del que se dice expresamente que es falso, tanto en su autoria como a lo que propone, puede cumplir el tipo.
- Ecumenismo a tres bandas, Judíos, Cristianos y Musulmanes. Autor: Ángel García de la Ojeda. El texto solo recoge la opinión y la posición del autor, no de mi defendido, y pese a ser critico con los judíos y musulmanes, no propone en ningún momento practicas discriminatorias de ningún tipo o incitación alguna a la violencia, que tenga cabida en los tipos del 607 o del 510 del Código Penal.
- La lluvia Verde de Yasuf. Autor: Israel Adán Shamir. El autor, tal como se señala en la propia publicación, es ciudadano Israelí, nieto de un rabino de Tiberiades, diputado por el partido socialista en el parlamento Israelí y locutor de radio en Israel. El autor se declara abiertamente antisionista, pero en modo alguno antijudio, pues es evidente que un judío no puede ser antijudio. La critica que realiza en su libro lo es al sionismo, que es una ideología política, no una raza o religión, y la realiza en base y razón de la libertad de ideología y expresión. El libro no cumple en ningún caso con los elementos de 607 y 510 CP.
- El pensamiento Wagneriano. Autor: Houston Stewart Chamberlain. Edición facsímil de la primera edición de 1869, reeditado después con profusión, tal como se recoge en el propio libro. Constituye un texto histórico, que recoge y analiza la opinión de Richard Wagner sobre la música y los músicos.
- La historia de los vencidos (el suicidio de occidente) Tomo II. Autor: Joaquín Bochaca. Es una historia del siglo XX, analizada e interpretada por su autor, es negacionista del llamado holocausto, pero no contiene ninguna exhortación a la violencia o a la discriminación, ni menosprecia a las víctimas.. Los párrafos extractados desvirtúan totalmente el mensaje de la obra.
- Manual del jefe. De la Guardia de hierro. Autor: Corneliu Zelea Codreanu. Se trata de una reedición de un libro anteriormente, en los años 30, aparecido en España. Es un documento histórico de un movimiento político Rumano, de esa época, en la actualidad inexistente
Tanto en declaración ante los mossos d´escuadra (folio 74), como en el acto de juicio, manifestó mi representado, respecto al contenido de los libros que edita y vende; “que la editorial no tiene por que estar necesariamente de acuerdo con el contenido de los libros si sus autores”, e incluso, en su declaración en sede judicial (folio 89), reconoció que no ha leído todos esos libros. Consecuentemente, estos solo expresas la opinión de sus autores y, a veces, ni esta, por recoger citas textuales de terceros.
En ninguna de las obras citadas, se recoge o vierte ninguna incitación directa a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes ideológicos, religión o creencia, etnia, raza o sexo, que es lo que tipifica el 510 del C.P..
En ninguna de las obras citadas sobres las que se basa la condena se justifica la destrucción total o parcial de un grupo nacional, étnico, racial o religioso, que es lo que persigue el articulo 607.2 del Código Penal.
FERNANDO ORIENTE COROMINA
Extraído de: Libertad Pedro Varela
Samples corazonescos 9. Celiniana
por Fernando Márquez “El Zurdo”
[la última publicación de la saga corazonesca fue el cuadernillo titulado EL CORAZON DE LA REVUELTA: POR UNA PEDAGOGIA DE LA INSURRECCION, que se regalaba con el nº 18/19, donde recogí textos aparecidos paralelamente a ECDB en otras revistas y boletines, mayormente PROXIMO MILENIO; creo que esa antología incluye los mejores textos de reflexión zurdesca de la época y fue un oportuno corolario a una aventura con bastantes altibajos en el terreno, quizás no de la opinión, pero sí de la elección de las gentes que pudiesen encarnar esas expectativas; ahora que ando releyendo al amigo Destouches, me ha parecido oportuno como muestra del cuadernillo este texto, aparecido originalmente en PROXIMO MILENIO]
CELINIANA
Céline, la basura. Pacifista usurófobo, como Pound (pero sin un Ginsberg que lo redimiese -ni un Eliot que lo avalase-). El frenético. El angustiado. El Dennis Hopper que aúlla compulsivo junto a Kurtz en «Apocalypse now». El taxista Céline que Scorsese y Schrader vistieron con el insomnio lacónico de Travis. Céline, en cambio, no es lacónico: no se calla nada. Vomita sus múltiples tormentos y sus breves instantes de placer (placer de ver a dos mujeres devorarse con pasión, placer de ayudar a un pequeño que morirá pronto, placer de la escritura, placer del panfleto, placer de los muy contados reconocimientos, placer de asistir al comienzo de una expectativa que acabará por defraudar, placer del gato con nombre de niño ya muerto, placer de Lucette, placer de incomodar a las buenas gentes con su mera mención, placeres inefables -pero sí narrables en cascada de exabruptos, de puntos suspensivos para recobrar el aliento, de nuevas blasfemias contra el dios establecido por la Era Ford-, placeres únicos de la mierda bípeda a quien nadie amparará…).
Céline, vindicado. Pero con prudencia. Aún no hay cursillo en El Escorial para él. Aún ninguna editorial ha publicado en castellano sus panfletos, pese a estar tales textos, en su rabia justísima (rabia fibrosa de perro malnutrido), más cerca de lo semita árabe (incluso de lo semita judío -pienso en el Chomski prologuista de Faurisson o en los historiadores respondones como David Cole-) que de los botiguers bávaros de estómago boteriano: porque Céline no es un europeísta con veleidades plutocráticas (llámense éstas Krupp o Thyssen o CEE o Maastricht o Eurodisney), porque Céline es, como yo y como los demás habitantes del corazón del bosque, un indígena europeo, un papúa gótico inasequible a la transculturación y a los Bilderberger. Nada más opuesto a la demagogia hitleriana para tenderos con ínfulas de Sigfrido que el aullido celiniano, pacifista y antijudío de clase (compartía con Ghandi ambos rasgos -mirad por dónde, alevines pannellianos amigos de repartir envenenadas limosnas neoliberales y sionistas-). Aún los guripas del pensamiento lo tienen fácil con Céline (ya que no -cada vez menos- con Heidegger, Schmitt o Jünger).
Céline, humano, demasiado humano. Céline, pura llaga que anda, que nos ayuda a andar. En los momentos de mayor depresión, cuando Jünger se nos antoja demasiado frío en su distancia sobrehumana (y lo llegamos a maldecir -desde la ceguera que da la distancia-), cuando somos tratados por el Sistema como apestados, cuando nuestro dolor todavía no se ha curtido, cuando todavía nuestro espíritu no se ha metamorfoseado de reptante y maltrecha oruga en egregia y segura mariposa de acero, cuando el eastwoodiano hombre sin nombre que todos llevamos dentro todavía no cicatrizó sus heridas, cuando así van las cosas resulta terapéutico releer «Muerte a crédito» o «De un castillo a otro» o «Viaje al fin de la noche». Así la fiebre baja y las sirenas nihilistas cogen laringitis por un rato.
Con el tiempo, algunos superamos el bajón y, ya curtidos, asumimos la bendita distancia del anarca, del emboscado. Pero no olvidamos la angustia (tan cercana, ya para siempre) y no escupimos sobre los angustiados (de ahí que -como Travis, como el chacal loco Dennis Hopper, como las siluetas munchianas que deambulan por las calles gritando a solas entre la multitud contra el Gobierno, como el asesino de John Lennon, como los humillados y ofendidos sin nombre de Gaza o Argelia o Chechenia o los Balcanes, como…- Céline vele en mi cabecera junto a las diosas con sombra de pantera y los superhombres con sonrisa lupina).
Acabaré, porque en ella se resume todo el sentido de este artículo, con la cita celiniana con que ilustré el lp «1984» (sí, el que contenía «La cólera» -canción cuyo texto, de seguro, habría encantado al doctor Destouches-): «Todo lo que se leía, tragaba, chupaba, admiraba, proclamaba, refutaba, defendía, todo eso no eran sino fantasmas odiosos, falsificaciones y mascaradas. Hasta los traidores eran falsos».
Extraído de: Piel de Lobo
Louis Ferdinand Céline, una vez más, de nuevo
por Juan Ángel Juristo (*)
Céline es un escritor tan incómodo que de vez en cuando su nombre retumba en los salones del escándalo mediático. Pasó el calvario de su llegada a Francia desde el exilio y su lenta rehabilitación en una operación mu inteligente de Gallimard, eran otros tipos, luego nos desayunamos con la polémica tonta con los Diarios de Ernst Jünger en que el escritor aparece bajo la descripción de los rasgos morales un tanto bajos de Merline, más tarde, surge la eterna cuestión de volver a publicar sus libelos antisemitas y la bomba Céline estalla de nuevo… Un recurso que no falla cuando no hay nada más que vender.
Aquellas polémicas, sin embargo, mantenían un transfondo real, doloroso, acuciante.
La última no posee nada de ello. Es, sencillamente, censura blanda en una sociedad a la que, parece, le han trepanado la memoria. Parece ser que el escritor estaba incluido en una lista de conmemoraciones culturales para este año organizada por el Ministerio de Cultura Francés ya que se cumplía el cincuentenario de su muerte.
Todo iba sobre aceitadas ruedas administrativas hasta que un tal Serge Klansfeld, que es Presidente de la Asociación de hijos de deportados judíos en Francia, y cuyo hijo salió un tiempo con Carla Bruni, debo esta información a Juan Pedro Quiñonero y su blog, Una temporada en el Infierno, ha presionado protestando sobre el evento, a lo que el Ministro, Fredéric Mitterrand, reaccionó tachando al único escritor que se puede medir con Proust en el pasado siglo en Francia de su lista de conmemoraciones republicanas, cosa que hubiera hecho partir de la risa y del sarcasmo al escritor.
El Ministro, que fue objeto de un acoso mediático por parte del Partido Socialista Francés bastante mediocre donde se le implicaba en abuso de menores hace unos meses, defendió gallardamente a Roman Polansky cuando se le encarceló en Suiza. En aquel entonces Bernard Henri Lévy escribió un artículo muy bello defendiendo al cineasta;ahora,con Céline, ha hecho lo mismo, al igual que Phillippe Sollers. No ha habido muchos casos más que sean sonados.
¿Es necesario comentar algo? Todos los días nos levantamos con informaciones similares donde ha primado el miedo sobre ciertos valores. No sé que pensará en la intimidad Fredéric Mitterrand, le supongo menos pacato de lo que ha demostrado porque sé que no lo es, pero en realidad todo esto da igual. Lo terrible es ese “por si acaso”, ese adelantarse a las consecuencias posibles y actuar como siempre se actúa en estos casos.
Los que han atisbado y sufrido las medias tintas, la ambigüedad moral inherente a las dictaduras, se muestran muy sensibles a la cosa. Saben de qué hablan.
(*) Juan Ángel Juristo es crítico literario y escritor.
Extraído de: “Juan Ángel Juristo”
La locura de Céline
Por José Luis Ontiveros
¡Nadie puede tolerarlo más!…¡es Usted lo peor del mundo!…¡No le ha bastado con destruir el estilo literario de los salones!…¡Ese que nos permitía entregar premios y hacer reconocimientos!…¿Por qué ha huido del nido de amor que le ofrecían en Dinamarca!…¡Ya había deshonrado todas las banderas!…¡Ni en el anarquismo tiene ya cabida!… ¡Canalla Céline puede irse a bailar polka con los esquimales!…¿Acaso es Usted un escritor o un malviviente? Considerando todo lo cuidadoso que son los escritores para consumar infamias. ¡Qué acaba Usted de hacer! ¡Explíquese!
En realidad soy un proscrito. He sido marcado en todas las listas, los comunistas me pusieron en lugar privilegiado pero regresé de la URSS y no pude más que escribir Mea Culpa y ello me trajo su condena, fui juzgado y fichado, no importa que Trotsky se muriera por mi estilo, los pioletazos terminan con alterar el sentido crítico. Resulta muy reconfortante que Trotsky que fue un asesino con mayúscula, ahora sea agasajado como filántropo, las ruindades del Ejército Rojo, dónde quedaron, ¿y sus meticulosas masacres? ¡Y esa forma de aniquilar a los Romanoff! Todo ello es basura. Y el único criminal soy yo, está bien, ¡lo admito! Y hasta puedo cantar. Mas los fascistas creyeron que iba andar a paso romano y con la Giovinneza, es más pensaron que pronto haría una lírica para Horst Wessel, que mi arte enloquecido iba a rendir cuentas… que ya me iba a portar bien… Y nada… Volví a las andadas…Me zafé de swásticas y critiqué al propio Führer, eso lo hice de gratis, nadie me lo pidió…¡no lo hice comprado por los masones ni por los católicos…En pleno juicio, un poco de fiebre y mire Usted las páginas de Rigodón.
Hay que tener cuidado
Pare ya, ¡deténgase!… provoca en todos nosotros asco moral y estamos en mayoría, nadie lo apoya, se le ve con desconfianza, es usted un facho de closet. Fascista y más que fascista un verdadero monstruo. Vamos a revisar todo lo que ha escrito y lo que imaginó también ¡todo! No podrá escapar de sí mismo. Céline se alzó de pronto, no tenía ganas de escapar, recogió con cuidado su pluma Sheaffer e hizo una mueca al respetable. Sí un gesto obsceno e hiriente. Parecía hablar para sí mismo. Idiotas y pequeñas bestiezuelas. Nada podrán contra mi obra inmortal. Sobrevivirá a Notre Dame y al Arco, a las reliquias de Juana, a las tristezas de las hojas muertas. Céline siguió hablando, disparates y maldiciones. De seguir así morirá en nuestro manicomio dijo el loco mayor. Y los demás locos con sus sombreros de Napoleón y sus gorros frigios, babeantes y alegres, ensimismados en su triunfo, literatos consumados y moralistas con un trompetillero, cantaron de pronto La Marsellesa. Era una cacería extraordinaria, al fin se habían hecho de un canalla en plenitud, tan sólo habían capturado viejitos que se perdían de sus casas, al fin, sus locuras habían alcanzado la pompa y nada mejor que haber logrado aprehender a Céline. Vamos a jugar al trenecito dijo uno de los locos más cuerdo y se escuchó el ruido de la máquina con fú fú fú y un puro a manera de penacho humeante. En realidad, Céline había escapado a los controles de la policía del pensamiento y se había sumado a los locos, Pound había sido metido en el manicomio y se veía difícil que lo soltaran al fin lo hicieron, lo tuvieron con su camisa de fuerza y con reflectores para que no pudiese dormir. Céline había adelantado la parodia y así logró escapar del manicomio democrático que es el mayor centro de reclusión mundial de locos pasteurizados. Mas no hay que olvidar la lección: hay que tener cuidado al hablar en público.
Extraído de: Tribuna de Europa
Censurado en Francia el 50º aniversario de la muerte de Céline
por Juan Pablo Vitali
En uno de los más importantes diarios de Buenos Aires, podía leerse hace unos días en una de sus páginas culturales: “Francia retira al escritor Louis Ferdinand Céline de la sección de celebraciones nacionales”, “Se canceló el homenaje que se iba a hacer al novelista con motivo del 50 aniversario de su muerte”.
Cabe recordar que el ministro de cultura francés lleva el célebre apellido progresista Miterrand. La decisión política es previsible y ya nada nos debe resultar sorprendente. Pero ¿qué se condena aquí, la obra o el autor? Si la obra mereció ser incluida entre las “celebraciones nacionales”, será que algún mérito tiene para ello. ¿Cuál es el motivo entonces para retirarla después de haber sido elegida? Si es un castigo post mortem a Céline, a este poco le importará, sea cual fuere el lugar donde se encuentre. Si por el contrario el castigo es a la obra, es ridículo castigar aquello que hasta ayer queríamos celebrar.
Decididamente no entiendo al progresismo. Me parece que el castigo es en realidad a los lectores y a la cultura, que cada vez que la arbitrariedad lo decide, pierde a uno de los suyos.
No se dice qué parte de la obra de Céline merece castigo. Tampoco si como obra en sí, ha dejado de pronto de tener la altura suficiente para estar entre las “celebraciones nacionales” de la cultura francesa. Nada de eso se aclara.
Al parecer fueron ciertas opiniones de Céline que alguno se apuró a recordar, las que fueron tomadas en cuenta para inhabilitar toda su obra, contradiciendo lo anteriormente considerado. Si Céline se ha equivocado (cualquiera tiene el derecho de pensar así), ¿qué puede aportar a la cultura castigar lo mejor de Céline que es su obra? ¿No es Francia la campeona de las libertades? En todo caso: ¿puede el arte dejar de serlo, por las opiniones equivocadas de un autor? ¿Tiene entonces el arte que llenar algunos requisitos ideológicos para ser considerado como tal? Esta última y estrecha opinión parece prevalecer, ya que pesan más las opiniones de Céline que los cien millones de muertos que nos dejó el comunismo (nada más que en la URSS), porque ser o haber sido comunista (la mayoría de ellos ya se ha reciclado) ha sido y es la mejor carta de presentación y de “éxito” en los ambientes culturales.
En fin, así es el totalitarismo. Por mi parte seguiré leyendo a Céline y si son buenos, también autores comunistas. Sus obras no me llevarán al error ideológico, que en todo caso sería responsabilidad mía. Prefiero asumir la propia libertad de análisis y de pensamiento, a dejar de reconocer el genio artístico de alguien.
Extraído de: “El Manifiesto”
La ¿democracia? española encarcela por editar
“EL FRAUDE DE UNA CONDENA
Ante la realidad de una condena de privación de libertad contra el editor Pedro Varela, acusado, según las fuentes, de “Enaltecimiento del genocidio”, “justificación del genocidio”, “difusión de ideas genocidas” o “defensa de regímenes genocidas”; Crimen que se habría cometido con la edición o difusión de determinados autores y sus libros se hace necesario proclamar a los cuatro vientos que esta sólo es posible gracias a la gestación un fraude múltiple.
FRAUDE DE LA LEY
Se gesta una ley al efecto, que pretende equiparar ciertos pensamientos, ideas, alternativas políticas o hechos y regímenes históricos a crímenes reales, sin posibilidad de discusión.
FRAUDE DEL LENGUAJE
Se gesta un fraude según el cual las palabras tienen un significado determinado construido en base al imaginario colectivo fomentado por la propaganda.
FRAUDE DE FALSIFICACIÓN HISTORICA
Se deja en manos de jueces, fiscales y propagandistas, ya no de historiadores, lo que es o no es un hecho histórico.
FRAUDE LA INTERPRETACIÓN DE LOS HECHOS
Se interpretan presuntos hechos que están precisamente en discusión, para que sean tomados como certeza inequívoca.
FRAUDE DE LA CRIMINALIZACIÓN DE AUTORES
Sin existir un índice de autores perseguidos, se parte del hecho de que ciertos autores si deben ser perseguidos, violando principios constitucionales inviolables y creando absoluta indefensión a editores y libreros que ofrezcan textos políticamente incorrectos.
FRAUDE DEL SECUESTRO Y DESTRUCCIÓN DE LIBROS
Este nuevo fraude se efectúa condenando a la hoguera por decreto textos que están protegidos por los principios fundamentales del sistema, pero que además son legales y de lectura abierta en prácticamente la mayoría de países.
FRAUDE DE LA LECTURA SESGADA DE LIBROS
El fraude de más mala fe se produce cuando se realiza una lectura sesgada de dichos libros, para conseguir entresacar fuera de contexto frases que en muchos casos no expresan el espíritu de la obra ni el de su autor.
FRAUDE DE LA MANIPULACIÓN DE LAS INTENCIONES DEL ACUSADO
Según este fraude, el acusado tiene exactamente las intenciones contrarias a las que proclama. Si el acusado no cree que cierto genocidio histórico tuviera lugar, se le acusa de promoverlo.
FRAUDE DE EXTRAER UN LUGAR Y TIEMPO HISTORICO DE SU ENTORNO
Según este nuevo fraude, un gobierno legal concreto de una nación europea representaría el único régimen genocida de los que tomaron parte en aquella guerra, mientras los vencedores eran entidades santas.
Ante estos hechos, que llevan a una REALIDAD, cual es el secuestro y destrucción de libros y la condena a prisión de editores, hay que recalcar que ni siquiera el nazismo histórico o al racismo defensivo serían perseguibles como ideas abstractas, porque esas ideologías “tienen cabida dentro de la libertad de creencias”, y el derecho a la libertad de expresión debe regir sobre cualquier otra interpretación restrictiva: “¿O es que el Ministerio Fiscal va a determinar el pensamiento único de los ciudadanos?”.”
Extraído de: Libertad Pedro Varela
Rosales y Lorca, frente a la Política
ABC, Aurora Florez 29/10/2010
El centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales con el matiz clave de su amistad con Federico García Lorca, que le marcó profundamente, centró ayer la sesión de homenaje al poeta y ensayista organizada por las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, celebrada en el Club Antares, y cuyo fin último era desentrañar en el marco de aquella relación, fructificada en tiempos de la preguerra civil, entre dos escritores de ideologías contrapuestas, la realidad de una convivencia en paz y armonía. Volver a ese espíritu, en medio de la diversificación social y política, es la idea que quedaba sobre la mesa de la mano de la literatura y de los recuerdos.
Así lo explicó a ABC Javier Compás Montero de Espinosa, presidente de la Asociación Ademán, que como se recordará saltó a las páginas de los periódicos junto a la Fernando III, por la prohibición de la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, de celebrar un homenaje en octubre de 2009 al escritor Agustín de Foxá en el centro cívico Tejar del Mellizo. Un caso por el que la política de IU está procesada y por el que ambas entidades piden hasta dos años de prisión y once de inhabilitación.
Posturas intolerantes
Javier Compás, en este sentido, indicó que el homenaje a Luis Rosales se incardina precisamente en una actitud contrapuesta a la Josefa Medrano, «un caso que sigue su camino en el Juzgado», exponiendo que se trataba de «un acto contrario a la postura intolerante por motivos políticos»de la delegada de IU.
En esta ocasión, las citadas asociaciones tampoco han podido acceder al citado centro cívico ni al de la Buhaira, pues, según la respuesta municipal, estaban ocupados para esta fecha.
El homenaje, concretamente, en el que estuvo presente Luis Rosales López de Carrizosa, nieto del poeta, contó con las intervenciones del escritor, periodista y colaborador de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín, «Petón», autor del libro «La desesperación del te. 27 veces Pepín Bello». Respectivamente se ocuparon de las correspondencias literarias entre ambos poetas, los puntos en común de sus obras, y el ambiente de preguerra y amistad en los que vivieron Rosales y Lorca, en el que precisamente Pepín Bello jugó el papel fundamental de aglutinar a la generación del 27. «Petón» denunció las calumnias que soportó Rosales durante toda su vida en relación con la muerte de Lorca.
Quedó también un testimonio filmado una de las tardes en las que José Antonio Martín acudió a la cita semanal con Álvaro Sáez de Heredia, y que fue proyectado ayer en el transcurso del homenaje literario.
Hablando a la cámara
A la cámara, Pepín Bello habló de Lorca y de su comprensión del tiempo en que vivían, de la amistad de ambos, que junto a la literatura lo superan todo, porque para «Petón» «más que a las dos Españas Lorca y Rosales pertenecían a la tercera España, aquella que superaba a las dos». Pero, la grabación, una joya en cuanto a documentación, también recoge el testimonio de la amistad del poeta granadino asesinado y José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española.
Por su parte, Francisco Robles, rompiendo el tópico del enfrentamiento de escritores de ideologías políticas enfrentadas, trazó los paréntesis entre Lorca y Rosales, su brillantez y su capacidad de seducción, su coincidencia en Gustavo Adolfo Bécquer en el tratamiento del amor, la utilización del surrealismo al modo español, integrado en la razón, y, habló de la relación que se estableció entre el poeta muerto y el poeta vivo, que dejó a Rosales siempre a la sombra de Lorca.
Robles se refirió también al exilio interior de Luis Rosales y a su rebeldía contra el franquismo, leyendo tres poemas de la Guerra Civil, en el que el poeta descubre lo peor de la contienda y vaticina lo que después sucedió en España.
Extraído de:ABC
Los diablos a los que ataca el pensamiento “políticamente correcto”
por Rodrigo Agulló.
La ideología de Baroja —escribe Víctor Moreno— apesta, y si se pasase ésta por un escáner que midiera su compatibilidad con los Derechos Humanos su obra quedaría condenada al más frío de los silencios”. La “corrección política” ofrece, en efecto, una posibilidad pintoresca: convocar a cualquier luminaria de la cultura occidental a que responda en juicio póstumo por sus ofensas a los Derechos Humanos.
O lo que es lo mismo: cualquier mediocre de hoy en día puede hacerse un nombre denunciando a tal o cual creador o pensador del pasado por “nazi”, racista, homófobo o sexista.
En un momento u otro, a lo largo de las últimas décadas han sido convocados a responder por sus culpas autores como: Georges Bataille, George Orwell, Ernest Renan, Georges Dumézil, Emile Cioran, Mircia Eliade, Léo Malet, Ezra Pound, Colette, Baudelaire, Knut Hamsum, Lucien Rebatet, C. G. Jung, Henry de Montherlant, Robert Brasillach, Carl Schmitt, Ernst Jünger, Jack London, Margueritte Yourcenar, Martin Heidegger, Richard Wagner, Friedrich Nietzsche, William Shakespeare, Voltaire, Balzac, Dostoyevsky, Pío Baroja, Jorge Luis Borges y muchos otros.
Y ya puestos, el escritor francés Philippe Sollers ofrecía no hace mucho tiempo (en un libro de entrevistas con Alain Finkielkraut) la siguiente lista de candidatos, procedentes del mundo de las letras, a la vergüenza y proscripción moral (Ce que peut la littérature. Gallimard 2006, pags 190-191):
André Gide, el pedófilo nobel; Karl Marx; el carnicero de la humanidad, Friedrich Nietzsche, la bestia de mostacho rubio; Freud, el anti-Moisés libidinoso; Martin Heidegger; el genocida que sabía griego; Louis Ferdinand Céline, el vociferador abyecto; Jean Genet; el pedófilo amigo de terroristas; Henry Miller, el misógino senil; Georges Bataille, el extático fascistoide; Antonin Artaud, el antisocial frenético; Jean-Paul Sastre, el bendecidor del Gulag; Louis Aragon, falso heterosexual y cantor del KGB; Ezra Pound, el traidor chino-mussoliniano; Hemingway, el machista asesino de animales; William Faulkner, el negrero alcohólico; Vladimir Nabokov, el aristócrata coleccionista de mariposas/pedófilo; Voltaire, el denigrador de la Biblia y el Corán (totalitario en potencia); el Marqués de Sade, nazi primordial; Fedor Dostoyesvsky, el epiléptico nacionalista; Gustave Flaubert, el solterón que odiaba al pueblo; Baudelaire, el sifilítico lesbiano; Marcel Proust, el judío integrado e invertido; Drieu la Rochelle, el dandy hitleriano; Paul Morand, el Embajador colaboracionista; Shakespeare, el antisemita de Venecia; Balzac, el reaccionario fanático… etcétera, etcétera”
Parafraseando a Finkielkraut, podríamos añadir que, puestos a adoptar de cara al pasado la postura del fiscal antifascista, antirracista, antisexista, anti-homófobo, radicalmente igualitario y orgulloso de todas las Pride, entonces ningún filósofo, artista o escritor le llega a la suela de los zapatos de cualquier militante de “SOS Racismo”, o de los lectores de “El País Semanal”
En cualquier caso, la tendencia es ya a otorgar los premios y distinciones literarias tanto o más por el ejemplo edificante del autor (por su “trayectoria vital”, por su “coherencia personal”) que por el contenido de la obra en sí.
O sea, por el compromiso con las lesbianas, o con la causa de los mapuches…
Los probos y honrados ciudadanos pueden dormir tranquilos.
Fuente: “El Manifiesto.com”
Prohíban, por favor.
por Carlos Javier Galán.
Se cumplieron en junio cincuenta años de la muerte de Agustín de Foxá. Con tal motivo, las asociaciones culturales Fernando III y Ademán solicitan hace algunas semanas al Ayuntamiento de Sevilla un salón de actos para homenajear al escritor. El siempre interesantísimo Aquilino Duque (Premio Nacional de Literatura y prolífico y profundo autor en todos los géneros) y Antonio Rivero Taravillo (Premio de Biografías Comillas por su obra sobre Luis Cernuda) iban a recordar su figura literaria.
Parece que el salón siempre se cede para actos culturales y ésta es una convocatoria literaria, así que, rutinariamente, la concejalía de cultura resuelve estimar la petición. Pero, después, la curiosidad puede a su titular: Josefa Medrano, de Izquierda Unida, se pone a mirar quién diablos era ese tal Foxá. O quizá alguien que -al contrario que ella- sí lee y sí lo sabe, se lo cuenta. ¿Cómoooo? Intolerable… Cuando los convocantes y el público acuden al lugar, se encuentran con que la autorización de uso de las instalaciones ha sido revocada por esta edil. Los motivos: que Foxá se adscribió a la Falange en su juventud y que fue embajador durante la dictadura. Ambos crímenes son de suficiente peso como para que se prohíba utilizar el salón para ese homenaje, sobre todo con una finalidad preventiva: evitar que se convierta “en un acto de apología del franquismo” y –cómo no- “por respeto a la ley de memoria histórica”. Qué cansancio. Lo suyo, la censura de un autor literario por motivos ideológicos, sí que fue un auténtico homenaje al franquismo. Paradójicamente, dentro de las instalaciones municipales sigue colgado el cartel de los actos conmemorativos del 50º aniversario de la revolución cubana, sin matices críticos hacia la actual dictadura castrista. Los organizadores celebran su acto a la intemperie. Y la noticia de la censura política salta a los medios informativos.
Foxá, en mi opinión, nunca fue falangista por convicciones. En realidad, quizá políticamente no fue nada, o al menos nada que resulte etiquetable. Su monarquismo era más bien estético y tenía gran parte de nostalgia del mundo perdido de su niñez; en cualquier caso, distaba mucho del proclamado republicanismo de la Falange. Y su talante conservador (sobre el que bromeó toda su vida repitiendo “soy gordo, soy conde, soy diplomático… ¿cómo quieren que no sea de derechas?”) igualmente estaba a años luz de la vocación social y transformadora del falangismo originario. Tuvo, eso sí, una gran amistad con José Antonio Primo de Rivera, al que sin duda quiso y admiró. Más que desarrollar activismo político en el partido, perteneció a lo que Mónica y Pablo Carbajosa bautizaron, en su brillante trabajo del mismo título, como La corte literaria de José Antonio. Foxá estuvo entre el grupo de poetas –con José María Alfaro, Jacinto Miquelarena, Pedro Mourlane Michelena, Dionisio Ridruejo, Rafael Sánchez Mazas…- que, sobre la melodía compuesta por el músico vasco Juan Tellería, escribió las estrofas de lo que sería el Cara al sol.
Tras el asesinato de José Antonio y el final de la guerra civil, Foxá jamás participó en política en el franquismo ni ostentó cargo alguno, que yo sepa. Más bien mantuvo, en lo personal, cierta distancia y desafección creciente hacia el régimen. Siempre fue por libre.
Además de escribir artículos en ABC -por los que Umbral le citaba como uno de los grandes columnistas de la época-, se dedicó a ejercer la diplomacia. Porque alguien tendría que explicarle a la entusiasta censora sevillana que Agustín de Foxá fue embajador durante el franquismo como también lo había sido durante la Segunda República, sencillamente porque era su profesión: diplomático de carrera.
Al régimen nunca le gustó la actitud de Foxá, sus maneras, su imparable ironía. Entre las mil y una anécdotas, reales o apócrifas, que se cuentan sobre él, dicen que el Cuñadísimo Serrano Suñer le recriminó en cierta ocasión su humor corrosivo, por irrespetuoso:
- Agustín, ya sé que no lo haces con mala intención, pero el resultado, viniendo de ti, es demoledor. Piénsalo. Nos estamos jugando una España pobre y desgastada por una guerra y nosotros lo que buscamos es un Imperio.
Foxá cuando oyó lo del Imperio no pudo reprimirse:
- Eh, eh, Ramón, que te juro que este último chiste no es mío…
El franquismo prefirió siempre tener lejos a un personaje tan imprevisible, tan inmanejable: Roma, Helsinki, Buenos Aires… Telegrama del Ministerio: “Vuestra Ilustrísima ha sido destinado a la embajada de España en Tegucigalpa”. Respuesta de Foxá al Subsecretario: “Honradísimo. ¿Dónde coño está eso?”. Durante su estancia como agregado cultural en Italia su incontrolado genio y su incontrolado ingenio provocaron un conflicto con el entonces influyente cuñado de Mussolini, el conde Galeano Ciano, del que se decía que su mujer le era infiel. Ciano encontró a Foxá entregado a una de sus aficiones, beber whisky, y le criticó el exceso:
- A usted, Foxá, le va a matar el alcohol.
- Y a usted Marcial Lalanda –replicó como una centella el diplomático poco diplomático.
De esta forma se definió Foxá a sí mismo: Gordo. Con mucha niñez aún palpitante en el recuerdo. Poético pero glotón. Con el corazón en el pasado y la cabeza en el futuro. Bastante simpático, abúlico, viajero, desaliñado en el vestir, partidario del amor, taurófilo, madrileño con sangre catalana. Mi virtud: la imaginación. Mi defecto: la pereza.
Foxá da para una auténtica antología de frases ingeniosas, gamberras, irreverentes. Uno de los problemas de España aseguró una vez- es que siempre hemos ido detrás de los curas. O con un cirio o con un garrote. Su definición del Frente de Juventudes: Unos niños vestidos de gilipollas, detrás de un gilipollas vestido de niño. Un día, en una cena organizada por el ministro Alberto Martín Artajo en el Palace, Foxá se emborrachó, se le cayó una moneda y, al recogerla, ante el estupor de los presentes, se puso a cantar con la música del pasodoble Francisco Alegre: En las monedas hay una cara / que yo no puedo aguantar. / Francisco Franco y olé,/ Francisco Franco y olá. Martín Artajo optó por marcharse.
Era un indisimulado bon vivant. En una entrevista de César González Ruano (otro periodista y escritor peligroso al que también habría que censurar con más decisión, sra. Medrano) declaró: “Todas las revoluciones han tenido como lema una trilogía: libertad, igualdad, fraternidad lo fue de la revolución francesa; en mis años mozos yo me adherí a la trilogía falangista que hablaba de patria, pan y justicia. Ahora, instalado en mi madurez, proclamo otra: café, copa y puro”.
Foxá cultivó el teatro en verso, con Cui-Ping-Sing o El beso a la bella durmiente, y el teatro en prosa, con Baile en capitanía y Gente que pasa. Escribió poesía -El toro, la muerte y el agua, El almendro y la espada, El gallo y la muerte-. Pero su obra más destacada fue, sin duda, Madrid de corte a checa, para muchos una de las mejores novelas ambientadas en la guerra civil. El diario El Mundo la incluyó en su colección de las 100 mejores creaciones de la narrativa en español del siglo XX. Es un relato adscrito a uno de los dos bandos, como era lógico en ese momento, pero hoy se puede leer contextualizada, como una de las piezas de un rompecabezas plural. Y se puede leer también desde lo literario. Como La Forja de un rebelde de Arturo Barea, como el Homenaje a Cataluña de Orwell, como La fiel infantería de Rafael García Serrano, como Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender. Lo increíble es que algunos sigan, setenta años después, adscritos todavía a uno de los bandos de aquella guerra que libraron sus abuelos. Y prohíban hablar sobre Foxá, el poeta que ya entonces no entendía mucho de líneas divisorias o de trincheras:
Una línea de tierra nos separa.
Pero estamos tan lejos…
Para llegar hasta vosotros, trenes,
rutas extrañas, playas extranjeras
y, sin embargo, hermanos enemigos,
qué cerca nuestra sangre!, que aclararon
las mismas frutas, que encendieron, roja,
primaveras y labios parecidos.
Agustín de Foxá se adhirió políticamente a una de las facciones del momento, sí. Y qué? Eso no empaña la calidad artística que pueda tener o no tener. Alberti escribió poemas a lo más granado del totalitarismo criminal de su época, pero es un poeta como la copa de un pino y sólo un cenutrio discutiría su legado literario. Qué miope renunciaría a que en su vida estuvieran presentes los versos de amor de Neruda por el hecho de que éste hiciera en una época apología del estalinismo? Foxá ni siquiera tuvo nunca un compromiso político intenso. No era, por descontado, un represor. Era un espíritu libre, muy particular, dispuesto a reírse de casi todo, hasta de sí mismo. Creo no perder si apuesto a que fue un buen tipo, incapaz de matar una mosca.
Este autor estaba algo peor que censurado: olvidado. Condenado por la dictadura silenciosa de lo políticamente correcto. Sometido al ostracismo, como tantos otros. Si se hubiera celebrado ese acto de homenaje, sólo un puñado de personas hubiera tenido noticia del mismo. Pero la prohibición expresa ha rescatado la figura de este escritor. Ayer, decenas de columnas periodísticas hablaban de Foxá. Muchas gracias, doña Josefa, por censurarlo, por decirnos lo que podemos y no podemos leer. Yo, por lo pronto, voy a redescubrir en estos días su más famosa novela. Y voy a volver a encontrarme con su poesía:
Y pensar que, después de que yo muera,
aún surgirán mañanas luminosas
que, bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
encarnará en la seda de las rosas.
Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida.
Muchas personas que hace unas semanas no habían oído hablar nunca de Foxá, tendrán ahora interés por conocerle, gracias a esta prohibición. Si yo fuera responsable de Planeta o de Ciudadela -que creo recordar que son las últimas editoriales que publicaron Madrid de corte a checa- me apresuraría a reeditarla con una faja en la solapa que dijese: El escritor prohibido por el Ayuntamiento de Sevilla.
Si continúa con ahínco esta tarea de censura, la concejala Dña. Josefa Medrano podría aspirar a recibir el año próximo el Premio Fomento de la Lectura que le acaban de dar los editores a Las noches blancas de mi amigo Dragó.
Prohíban, por favor, señores censores, prohíban mucho más. Díganle a todo el mundo lo que no debe leer, los autores proscritos, aquellos a los que no puede rendirse nunca homenaje literario. Censuren, por favor, expresa y contundentemente, a otros peligrosísimos “fascistas” de parecido pelaje. A Eugenio D´Ors, el inolvidable Xenius, el filósofo brillante, el periodista, prohíbannos disfrutar de su talento, por favor. A Dionisio Ridruejo, el hombre íntegro que vivió su evolución democrática con honradez, casi siempre arrimándose al sol que menos calentaba en cada momento, y dejándonos los poemas del Cuaderno de Rusia o En la soledad del tiempo, su delicioso Diario de una tregua, sus Casi unas memorias… A Rafael Sánchez Mazas, cuya peripecia inspiró a Javier Cercas Soldados de Salamina, y que dejó escritas La vida nueva de Pedrito de Andía o Rosa Kruger, además de numerosos y buenos versos. Al poeta Luis Felipe Vivanco, autor de Cantos de primavera, Tiempo de dolor, Memoria de la plata… Al desconocidísimo y atormentado Samuel Ros de El hombre de los medios abrazos o Los vivos y los muertos. Al falangista catalán Luys Santa Marina, su poesía, sus novelas históricas… Y, cómo no, a Rafael García Serrano; díganle a todos que La ventana daba al río, Los ojos perdidos, Cuando los dioses nacían en Extremadura… son altamente nocivas, que La gran esperanza es un panfleto que insulta la versión única y obligatoria de la historia, que su soberbio Diccionario para un macuto está contraindicado para el discurso dominante…
Sigan prohibiendo, por favor. Lo prohibido nos sabe muchísimo mejor.
Extraído de: La nota discordante




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