Cultura Transversal

Shackelton, el indomable

Posted in Autores, Historia, Joaquín Albaicín, Libros, Literatura, Publicaciones by paginatransversal on 31 julio, 2014

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – Que bauticen con tu nombre una montaña de la Antártida suena casi a que te sea dedicada una cordillera en la Luna. ¿Vértigo? ¿Indiferencia? ¿Qué puede sentirse? La verdad: me pierdo. Pero es muy pertinente el cotejo hecho por Javier Cacho, en su biografía de Ernest H. Shackelton, entre los viajes espaciales y los polares. No ha de perderse de vista que, en 1900, la Antártida, cuyo secreto se había resistido al mismísimo capitán Cook, era casi, casi la Atlántida. No sólo se dudaba de si sería un continente o un archipiélago. Es que ni siquiera se poseía la certeza de su existencia.

Shackelton, el indomable (Fórcola) no es sólo la historia de una de las individualidades clave en la aventura de la localización de la masa continental antártica. Es también la de una madera de hombres a los que bordear el Cabo de Hornos costaba semanas de lucha a brazo partido contra las galernas, que publicaban un periódico –The South Polar Times, en el caso de Shackelton- para ayudar a matar el rato a la tripulación durante los duros meses de la noche polar, y cuyas mujeres, antes de despedirse de ellos hasta dentro de año y medio o dos, les regalaban libros de poesía. Mientras zulúes, boers y sudaneses empezaban a resquebrajar a lanzadas y balazos el Imperio Británico, Shackelton conversaba en verso, como si tal cosa, con el capitán de uno de los primeros barcos en que sirvió.

No sé si el episodio define una época. Pero es, como mínimo, bonito. Leyendo la vida de Shackelton me ha parecido revivir las aventuras por mí ideadas en la niñez para mis Madelman exploradores polares, cada uno con su par de esquíes, su fiel perro husky, su manta, su mini trineo y su estufa. Además, tengo en casa un par de ejemplares de The Illustrated London News, pues contienen artículos sobre la actuación de mi tía María, en Londres, con los Ballets Rusos de Diaghilev, y veo que para esa revista escribió Shackelton algunos artículos a la vuelta de su primer viaje –con Scott al mando- a la Antártida. Más o menos por las mismas fechas en que Diaghilev conquistaba Londres, Shackelton andaba a tiro de piedra del Polo Sur, enfrascado en la heroica tarea de, arrostrando enormes peligros, salvar la vida de los veintiocho integrantes de su expedición.

Pero, Madelman aparte, leyendo este libro he sido, sobre todo, tocado por la indeleble impresión de que antaño –y, en realidad, hace no demasiado tiempo- no pululaba tanta gente pintando la mona donde no pegaba. En los sitios, estaba… quien tenía que estar. Hoy, parece que, reemplazado por los horóscopos de la prensa, que no son precisamente personalizados, hubiese dejado de funcionar correctamente incluso el Destino. Habrá quien considere las colas y atascos formados en nuestros días para ascender con el número en la mano al Everest –las habrá también en la Antártida- un progreso y un gran avance. Pero quien así opina no tiene en cuenta la tan crucial cuestión de la Lengua de los Pájaros. En la Edad Media, se denominaba así a la poesía, pues los ángeles eran representados de modo simbólico como aves y se recordaba, además, que, en el Edén, Adán se expresaba en verso.

Para acceder a los santuarios naturales o sutiles no registrados en los mapas había, pues, que ser poeta, había que ser ave. Y, ¿cuántos de estos turistas apiñados al pie del Chomolungma son capaces, como Shackelton lo era, de sostener un parlamento en endecasílabos como quien, además de surcarlas, escandiera las olas? Me juego lo que sea a que ni uno. Se le quitan a uno las ganas de hacerse marinero o explorador en estos tiempos y le entran, claro, las de haberlo sido en los de Shackelton, con tanto acierto evocados en esta reconstrucción de la guirnalda de tormentas en verso que fue su biografía.

¡Brindemos a la salud de quienes sabían escuchar la rima de los relámpagos!

Foto: José Luis Chaín
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: