Cultura Transversal

El juego de Yalta

Posted in Autores, Joaquín Albaicín, Teatro y Artes Escénicas by paginatransversal on 4 marzo, 2016

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – Estamos merendando un café y una tartaleta de manzana de domingo por la tarde en la pastelería de Martínez Izquierdo esquina con Cartagena cuando vemos pasar a José Maya raudo como una flecha y con cara de ir a asegurarse de que su traje esté planchado antes de la función. Y es que por Yalta, destino veraniego de la buena sociedad de la Rusia zarista, no se puede uno pasear con arrugas en la ropa.

Desde luego que en El juego de Yalta, la adaptación teatral por Brian Friel de La dama del perrito de Chejov y que José Maya protagoniza junto a María Pastor, no descubrimos ninguna. En esta obra todo es tersura y brillo. Y es que su montaje no puede estar sino rodado, pues es repuesto con frecuencia en el Teatro Guindalera del barrio de Salamanca desde que, por sus respectivos quehaceres en él, María Pastor fuera nominada en 2008 a los II Premios Valle Inclán de Teatro y Juan Pastor ganara en 2011 el Premio de la Asociación de Directores de Escena.

José Maya, uno de los actores españoles que más han dirigido e interpretado sobre las tablas a los clásicos del Siglo de Oro, se traslada ahora tocado por elegante canotier a aquella Rusia estival donde se hablaba en francés para, entre casinos, perritos de aguas, vestíbulos de hoteles distinguidos y desfiles de húsares, invitarnos a ver qué pueda depararle el Destino en sus escarceos con la veraneante casada, pero sola, ejemplar de esa estirpe de mujeres que, de creer a los grandes de la literatura eslava, no se rinden en brazos de un hombre movidas a ello por el deseo, el amor o la curiosidad por la aventura, sino estremecidas por un poema.

Martínez Izquierdo con Cartagena… A veces dobla uno la esquina, se encuentra por segunda vez en una calle y le sobreviene, sin embargo, la sensación de no haber estado allí nunca, de que un nuevo mundo y una vida distinta se han abierto para él. Tal sucede con el amor, que la textura de las ideas va cambiando en la mente con el tiempo, que diría Chejov, y, para que sea eterno, ha de ser imaginativamente reinventado cada tanto… Claro que, a ser posible, con la misma persona y -aunque luzca otro nombre- en la misma calle, y no buscando repuestos en balnearios de Crimea.

El paso a dos entre María Pastor y José Maya fluye sembrado de sutilezas e insinuaciones y conforma un diálogo de incertidumbres, llantos, bailes e ironías en el que el valor simbólico de los actos es puesto a prueba en cada palabra. Quien quiera asomarse el universo de acasos y dobles sentidos manejados con primor en los cortejos de la vieja Rusia, si bien en este caso pasados por el tamiz de una mirada y una pluma irlandesas, así como a los puntos e íes que se repiten en prácticamente todo affaire sentimental, tiene al lado el barrio de Salamanca y el Teatro Guindalera, con confitería al lado y donde, al concluir la función, los espectadores somos obsequiados con un licor de guindas rojo intenso que nos hace sentirnos actores de una película de Nikita Mikhalkov. ¡Rodar en Rusia! ¿Por qué no?

Foto: José Luis Chaín

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: