Cultura Transversal

“Imagine” de Lennon: buscando un himno para el NOM (y II)

Posted in Autores, Esaúl R. Álvarez, Música, Sabiduría Universal by paginatransversal on 13 julio, 2017

por Esaúl R. ÁlvarezLa postmodernidad como sobrecompensación.

Después de lo dicho es sencillo establecer algunos paralelismos entre el mensaje contenido en la letra de la canción y un par de referencias culturales también sobradamente conocidas.

Por una parte existe un claro paralelismo entre la descripción de ese mundo idílico, apaciguado y sin aristas de la canción de Lennon con el escenario utópico descrito en la conocida novela ‘Un mundo feliz’ de A. Huxley, si bien en este caso el futuro presenta con una carga crítica y distópica por completo ausente en la aparentemente inocente y un tanto infantil canción de Lennon. Para el de Liverpool una vida y un mundo tales parece que fueran realmente algo deseable, una suerte de materialización del paraíso en la Tierra.

En segundo lugar también se pueden establecer paralelismos evidentes con la idea del ‘Fin de la historia’ que planteara Francis Fukuyama en la década de los ’90. Recordemos que en todas las utopías universalistas y globalistas no existe alteridad, no hay lugar para un otro. Señalemos además que alcanzar el igualitarismo y la homogeneización de la sociedad -un objetivo que se nos ofrece a todas horas como deseable a través de los mass-media y el softpower– es precisamente el sueño de toda ideología totalitaria, como es la que ahora domina con su ‘pensamiento único’ y sus modos impositivos el mundo.

En relación con esto último hay que señalar que, además de la evidente apología de la globalización a lo largo de la canción, encontramos como ya apuntábamos en la primera parte, la descripción de un hombre-siervo -propio de la cuarta casta- y que es el prototipo de sujeto acorde al mundo globalizado que estamos analizando; un tipo de hombre que acepta su destino dentro de tal escenario con mansedumbre y resignación.

Y este detalle nos parece interesante pues este tipo humano sumiso y resignado es contradictorio con el tipo humano más típico de los mitos revolucionarios y promovido por la modernidad: un sujeto activo, que se construye a sí mismo y cuya meta es dominar el mundo que le rodea, todo lo cual puede resumirse en el ideal ‘varonil’ o ‘masculino’ de la modernidad.

Y por otra parte constatamos que no ha sido hasta muy recientemente que este modelo de sujeto -diríamos de ciudadano, usando la neolengua del poder- apocado y sumiso, ha comenzado a ser claramente presentado como el modelo de ciudadano deseable, el prototipo de individuo integrado y adaptado -otra palabra clave en neolengua- que no da problemas a su sociedad, o más bien al poder. ¿Debemos ver aquí una sustitución del modelo de sujeto/ciudadano considerado ideal para el poder?

Hablamos de un modelo de individuo que ya hemos descrito con anterioridad, y cuyas características más notorias son el egoísmo -el centro de atención es siempre uno mismo-, el sentimentalismo, la falta de rigor -lo que se muestra en su tendencia a la dispersión psíquica-, y a la vez la pasividad y la sumisión -la aceptación- acrítica al poder. Todos estos rasgos son inseparables del modelo expansivo de Estado y del mito del ‘Estado de bienestar’ que hace que el sujeto delegue cada vez más parcelas de su vida y su responsabilidad en el ente estatal. Un sujeto, como ya hemos dicho tantas veces, en extremo afeminado [1], psíquicamente débil, notoriamente enfermizo, progresivamente dependiente del Estado.

En esta descripción nos topamos con una sociedad en que un Polo femenino hipertrofiado domina sobre el masculino, que ve menguada su vitalidad y fuerza activa por la pérdida de su misma esencia: la masculinidad o virilidad, es decir su vigor (vir, fuerza).

Todo esto tiene multitud de consecuencias e implicaciones a nivel social y no podemos extendernos sobre ello. Citaremos tan solo un caso a modo de ejemplo.

Toda sociedad donde un Polo domine al otro es una sociedad enferma y desequilibrada [2], que se ha alejado del orden y la armonía, representados simbólicamente por el Axis Mundi [3]. Esta es la razón por las que todas las civilizaciones tradicionales cuentan con un lugar que hace la función simbólica de ‘Centro del Mundo’, un lugar en que es posible la reintegración y la re-armonización de dicha cultura respecto al Orden Supremo.

La modernidad supuso un desarrollo extremo del Polo de la masculinidad que ahora en la postmodernidad, como si de un movimiento pendular se tratase, se ve mermado y es sobrecompensado por el Polo femenino.

Si el rigorismo es el defecto propio del excesivo dominio del Polo masculino -que recordemos, corresponde al Pilar del Rigor en el diagrama del Árbol Sefirótico-, el error simétrico se producirá cuando el desequilibrio caiga del lado del Polo femenino -Pilar de la Misericordia-: un exceso de compasión y caridad mal entendidas, acompañado de un sentimentalismo y una emocionalidad exagerados y sobrevalorados.

Pues bien, lo que acabamos de describir en el anterior párrafo es perfectamente observable y reconocible en la sociedad occidental actual, sobresocializada y afeminada -como ya anunciara Evola- con sus imposiciones moralistas o el puritanismo de lo políticamente correcto. Una sociedad que atrapada en un exceso de derechos y burocracia ha perdido por completo su vigor, es decir su fuerza motriz -lo que corresponde al Guna Rajas-.

Ahora bien, ¿no refleja este cambio de carácter de la sociedad de lo masculino a lo femenino precisamente el paso de la modernidad a la postmodernidad?

Y por otra parte, ¿es posible ver en ese cambio del modelo de buen ciudadano que antes señalamos, instado desde el poder mismo, un cambio civilizatorio sutil pero profundo y con consecuencias de mayor alcance de lo que pudiera pensarse a simple vista?

Para acabar baste decir que también aquí la canción se adelantó a su época cumpliendo un papel de heraldo, casi profético, de las formas pseudo-religiosas de la postmodernidad que estaban aún por venir: el pacifismo y la New-Age.

Ceremonias en el NOM: la necesidad social del ritual.

Protocolo: Del lat. tardío protocollum ‘primera hoja de un documento con los datos de su autentificación’, y este del gr. bizant. πρωτόκολλον prōtókollon.

3. Conjunto de reglas establecidas por norma o por costumbre
para ceremonias y actos oficiales o solemnes.

5. Conjunto de reglas que se establecen en el proceso
de comunicación entre dos sistemas.

Llegamos al último tema que quisiéramos tratar por el momento, el de la Ingeniería Social y la sustitución de los mitos generadores de comunidad y cultura que esta lleva a cabo, así como el papel desempeñado en este proceso por eso que se llama ‘cultura Pop’ y que es hoy por hoy uno de los instrumentos más eficaces empleados por la Ingeniería Social para implantar la ideología y cultura del poder. En todo caso esperamos poder desarrollar este tema en el futuro.

No estaríamos analizando esta canción si no hubiera sido convertida a través de una campaña que ha durado décadas en un himno para las masas, haciéndola fácilmente identificable para cualquiera desde sus primeras notas. Un himno que ha trascendido lo musical y lo artístico para llegar a ser un lugar común de la cultura popular. En este sentido se dice a menudo que la canción Imagine es un himno para la paz, o mejor todavía la para la ‘paz mundial’, expresión que conviene más a los delirios universalistas de la ideología de la globalización. Así se ha convertido en cierto modo en un tópico emplear esta canción en diferentes momentos, en particular cuando hay acontecimientos luctuosos que suponen un impacto social.

La pregunta que surge entonces es porqué esta canción se pone en marcha como parte del protocolo de sobresocialización, sugestión e hipnosis posterior a un trauma colectivo. Y si ampliamos la perspectiva, ¿cuál es el objetivo sociopolítico que cumple el pacifismo, esa especie de pseudo-religión de la postmodernidad?

No tenemos duda, se trata de un proyecto mayor y que involucra todo el tejido de producción cultural, dirigido a destruir psíquicamente a los sometidos: sobresocialización e Indefensión Aprendida. Una vez más lo repetimos: no importa si los agentes ejecutores son o no conscientes del daño o del objetivo al que sirven, esto es completamente irrelevante.

La Indefensión Aprendida está ampliamente estudiada en esa pseudociencia profana que es la psicología moderna y que suplanta la verdadera Ciencia del Alma. La idea es inquietantemente sencilla: al igual que los animales sometidos a estrés constante -¿maltrato animal?- en condiciones controladas de laboratorio, las masas de ciudadanos sometidos al estrés constante de la vida cotidiana salpicada de traumas reiterados dejarán de oponer resistencia.

La sobreinformación juega un papel análogo, cuanto más volcada al exterior esté la atención -más centrifugado esté el sujeto- será más fácilmente manipulable por la sencilla razón de que no sabrá que cree, piensa o desea. Y este es justamente el objetivo de la sobresocialización: construir sujetos que no confíen en sí mismos. Definida de manera breve la sobresocialización es el síndrome por el que un sujeto toma en consideración antes lo que le dice una fuente con poder que lo que él mismo percibe. Su lugar de control está completamente externalizado y puesto al servicio de los medios de manipulación mental que son básicamente como ya dijmos mass-media y softpower.

En cuanto a la canción no se aleja del papel que cumple el softpower a nivel social: una función de sugestión e hipnosis colectiva, moviendo las emociones de los sometidos en la dirección que pretenden los ingenieros sociales y mermando su capacidad de reflexión racional, dirigiéndoles hacia una constante autoculpa, sentimiento de inferioridad, inevitabilidad, molicie y entrega del propio destino a instancias ‘superiores’.

Hemos hablado de protocolo -otra palabra clave en neolengua- y de ceremonia, especial atención merece esta última palabra pues es exactamente de esto de lo que se trata aquí: un ceremonial perfectamente análogo a los de la magia ceremonial diseñada por las sectas ocultistas de los siglos XIX y XX.

En este ceremonial Lennon cumple el papel de sacerdote o invocador y la gente el papel del médium. Lennon como sacerdote-mago de esta pseudo-religión invita a todos a entonar cánticos, himnos, de modo análogo -pero inverso- al de las invocaciones y salmodias tradicionales.

[1] Empleamos aquí los términos masculino-femenino en su sentido simbólico tradicional, no importa que el sujeto sea hombre o mujer.
[2] Lo que decimos es igualmente válido tanto en el caso de referirnos a la personalidad de un individuo como en caso de referirnos al nivel de una colectividad, una sociedad o cultura.
[3] La labor de los ritos tradicionales es justamente resituar al hombre respecto del Eje (o Polo) inmutable. Las palabras rito y orden proceden de la misma raíz conservada en el término sánscrito Ṛta.

Fuente: Agnosis.

 

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