Cultura Transversal

Presentación novedad editorial: “Todos los chicos y chicas”, de Fernando Márquez “El Zurdo”

Posted in Autores, Fernando Márquez "El Zurdo", Libros, Literatura, Música, Publicaciones by paginatransversal on 30 mayo, 2017

El jueves 1 de junio, a las 20:00, para celebrar la edición de “Todos los chicos y chicas” por parte de Libros Walden, tendremos una charla entre Fernando Márquez y Luis Landeira sobre las dos versiones de “Todos los chicos y chicas”: la original, publicada en 1980, y la segunda, de 1998, ambas reflejo de dos momentos claves de la juventud musical, artística y cultural, mediante relatos histéricos, poéticos y tremendistas. (more…)

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Vídeo: conferencia de Fernando Márquez “El Zurdo” en OHKA

Posted in Autores, Fernando Márquez "El Zurdo", Videoteca by paginatransversal on 27 octubre, 2016

Fernando Márquez “El Zurdo” no defraudó, el pasado sábado, tres de octubre, OHKA inauguró su ciclo de conferencias con la charla sobre El Corazón del Bosque y otros textos emboscados. Un Zurdo incisivo con el verbo afilado que le caracteriza, realizó un repaso pormenorizado número a número de la historia e intra-historia de El Corazón del Bosque y su entorno político. Más de dos horas de charla, que no dejaron indiferente a ninguno de los asistentes. Desde OHKA queremos agradecer a Fernando Márquez que aceptara nuestra invitación y a los asistentes su presencia, incluso a los que no comparten la “visión zurda”.

Fuente: OHKA.

Fernanzo Márquez “El Zurdo”: “El corazón del bosque y otros textos emboscados”

Posted in Autores, Convocatorias, Fernando Márquez "El Zurdo", Literatura, Música, Publicaciones by paginatransversal on 27 septiembre, 2016

ohka-el-corazon-del-bosqueEl corazón del bosque y otros textos emboscados.

Vuelven las Charlas de #OHKA, inauguramos nuestro ciclo de conferencias 2016-2017 con Fernando Márquez “El Zurdo”, disidencia literaria en estado puro.

El 1 de Octubre a las 18h en la C/Hilarión Eslava 36, tienes una cita con el pensamiento transversal e independiente, no faltes. Entrada 3€.

#ohkaminoriasaudaces (more…)

Entrevista con Fernando Márquez, “El zurdo”: «Cuando el mundo está a punto de irse al garete, a mí me van bien las cosas»

Posted in Autores, Fernando Márquez "El Zurdo", Fernando Márquez "El Zurdo", Música by paginatransversal on 4 septiembre, 2015

ENTREVISTA FERNANDO MARQUEZ EL ZURDOpor Julio Tovar – De pelo cano, conversación animada, entre el casticismo y la sofisticación, «El Zurdo» (Fernando Márquez) es un superviviente de tiempos convulsos. Y si no lo eran, él los provocaba (sobre todo para sí mismo), con el gen polemista como claro dominante hasta los tuétanos, hasta las últimas consecuencias. Ahora sobrevive no como soldado de fortuna, cosa que en cierto sentido le gustaría, sino como espectador sedente que mira las ruedas girar. Y las mira, y ese es su encanto, desde su iglú solitario, después de tantos sinsabores.

Con «Música Moderna» reeditado, su libro de la Nueva Ola española escrito sobre el terreno, y recién sacado su primer y último disco con La Ruleta China, tras permanecer en el limbo más de un lustro, se le pudo ver el pasado 18 de julio en la madrileña sala Siroco (Calle de San Dimas, 5), en el homenaje a sus queridas Vainica Doble. Allí presentó su nuevo grupo, El día después, formado tras romper amarras con Charlie Mysterio. Poseen ya hasta himno: «Se llama “Necesitas saber caer” y es la mejor canción de autoayuda que se ha hecho nunca en el pop mundial. Cuando estás en una encrucijada, esta canción te pone las pilas. Es una versión de un dúo que no conoce nadie, Don Franciso y José Luis». (more…)

Entrevista a Fernando Márquez, “El Zurdo”: “‘Música moderna’ es uno de los escasos testimonios de primera mano de los orígenes de La Movida”

FERNANDO MARQUEZ EL ZURDO MUSICA MODERNApor Enrique PeñasMondosonoro – Fernando Márquez ‘El Zurdo’ (Kaka De Lux, Paraíso, La Mode) ejerció de cronista de la época en “Música moderna”, un libro que, treinta y dos años después, reeditan La Foneteca y Discos Walden.

Más de 30 años después, ¿cómo crees que se puede ver ahora “Música moderna”: crónica de una época (o más bien de un momento determinado, 1977-1981), testimonio escrito del pop español, la opinión de un nuevaolero? ¿Cuál dirías que es su vigencia?

Como uno de los escasos testimonios de primera mano de lo que fueron los orígenes y los momentos más auténticos del fenómeno, antes de que la cosa adquiriese un sesgo más pragmático e industrial.

¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad en lo que, con el paso de los años, ha llegado de aquella época?

No he seguido mucho lo que han dicho otros. Por lo que conozco (el tocho de Salvador Domínguez -a mi juicio, el trabajo más riguroso sobre el tema-, alguna biografía de Alaska, material de Ordovás…), creo que se mantiene bastante la realidad de entonces. Tal vez lo más fabuloso (en el sentido de lejos de la realidad) sean algunas diatribas y vituperios del Mariscal Romero o de Ramoncín para autojustificarse, y algunas historias vistas más de lejos (como una, creo que era de Paco Martín), a lo que añadir intentos de adaptar aquello a ficciones cinematográficas o televisivas (cierta película de Tito Fernández o series de tv presuntamente testimoniales).

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Acaba el año jugando a la ruleta (aunque Eurovegas se frustre…). Tertulia, libros y música con Fernando Márquez “El Zurdo”

Posted in Autores, Convocatorias, Fernando Márquez "El Zurdo", La ruleta china, Libros, Música, Publicaciones by paginatransversal on 17 diciembre, 2013

EL ZURDO MUSICA MODERNA

Fuente: La ruleta china

Fernando Márquez, “El Zurdo”: “EL ETERNO FEMENINO”

Posted in Autores, Fernando Márquez "El Zurdo", Libros, Literatura, Música, Publicaciones by paginatransversal on 11 diciembre, 2012

Autor: Márquez, Fernando (El Zurdo)
Editorial: EL COBRE
Año de edición: 2009
Género: Narrativa
ISBN: 9788496501614

“El eterno femenino es una introducción, vertiginosa y seductora, al mundo de Fernando Márquez, El Zurdo, un cosmos cargado de referencias que reformula hasta convertirlas en argumentos perfectamente trenzados y personales. Por un lado, Mary Ann, un exabrupto literario que rebosa fuerza y provocación, toda vez que revela las dotes del autor como un novelista heterodoxo y apóstata de convencionalismos. En ella nos presenta a una heroína capaz de atrapar al lector en una atropellada y fulminante trama que compagina momentos delirantes con otros de una asombrosa lucidez. Por otro, unos Complementos que recogen textos de diferente naturaleza escritos entre 1982 y 2006, aparecidos en distintos medios y formatos; algunos ven la luz en esta edición por primera vez. Desde canciones hasta artículos de opinión, pasando por extractos de otras obras suyas y piezas radiofónicas. Todo con un estilo propio, el de El Zurdo: expeditivo, virtuoso, urgente, pero zurcido por un lirismo característico e inconfundible.” (de la contraportada)

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“El Bosque Zurdo” película documental sobre Fernando Márquez, El Zurdo

Posted in Autores, Cine, Convocatorias, Fernando Márquez "El Zurdo", Música, Pedro Pinzolas, Videoteca by paginatransversal on 21 noviembre, 2012

“Dirigida por Pedro Pinzolas. Producida por Santiago Esteban. El Bosque Zurdo es una aproximación al mundo cultural de Fernando Márquez, El Zurdo, una indagación en su vida durante todos estos últimos años, en el trabajo actual de El Zurdo, que continúa haciendo música con su nueva formación, La Ruleta China, en compañía de Charlie Mysterio y Clara Collantes, y sobre todo, un reflejo de su labor de agitador cultural y político, una reflexión en imágenes sobre su pensamiento.

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Samples corazonescos 9. Celiniana

Posted in Autores, Censura y Libertad, Fernando Márquez "El Zurdo", Literatura, Louis Ferdinand Céline by paginatransversal on 10 febrero, 2011

por Fernando Márquez “El Zurdo”

[la última publicación de la saga corazonesca fue el cuadernillo titulado EL CORAZON DE LA REVUELTA: POR UNA PEDAGOGIA DE LA INSURRECCION, que se regalaba con el nº 18/19, donde recogí textos aparecidos paralelamente a ECDB en otras revistas y boletines, mayormente PROXIMO MILENIO; creo que esa antología incluye los mejores textos de reflexión zurdesca de la época y fue un oportuno corolario a una aventura con bastantes altibajos en el terreno, quizás no de la opinión, pero sí de la elección de las gentes que pudiesen encarnar esas expectativas; ahora que ando releyendo al amigo Destouches, me ha parecido oportuno como muestra del cuadernillo este texto, aparecido originalmente en PROXIMO MILENIO]

CELINIANA

Céline, la basura. Pacifista usurófobo, como Pound (pero sin un Ginsberg que lo redimiese -ni un Eliot que lo avalase-). El frenético. El angustiado. El Dennis Hopper que aúlla compulsivo junto a Kurtz en «Apocalypse now». El taxista Céline que Scorsese y Schrader vistieron con el insomnio lacónico de Travis. Céline, en cambio, no es lacónico: no se calla nada. Vomita sus múltiples tormentos y sus breves instantes de placer (placer de ver a dos mujeres devorarse con pasión, placer de ayudar a un pequeño que morirá pronto, placer de la escritura, placer del panfleto, placer de los muy contados reconocimientos, placer de asistir al comienzo de una expectativa que acabará por defraudar, placer del gato con nombre de niño ya muerto, placer de Lucette, placer de incomodar a las buenas gentes con su mera mención, placeres inefables -pero sí narrables en cascada de exabruptos, de puntos suspensivos para recobrar el aliento, de nuevas blasfemias contra el dios establecido por la Era Ford-, placeres únicos de la mierda bípeda a quien nadie amparará…).

Céline, vindicado. Pero con prudencia. Aún no hay cursillo en El Escorial para él. Aún ninguna editorial ha publicado en castellano sus panfletos, pese a estar tales textos, en su rabia justísima (rabia fibrosa de perro malnutrido), más cerca de lo semita árabe (incluso de lo semita judío -pienso en el Chomski prologuista de Faurisson o en los historiadores respondones como David Cole-) que de los botiguers bávaros de estómago boteriano: porque Céline no es un europeísta con veleidades plutocráticas (llámense éstas Krupp o Thyssen o CEE o Maastricht o Eurodisney), porque Céline es, como yo y como los demás habitantes del corazón del bosque, un indígena europeo, un papúa gótico inasequible a la transculturación y a los Bilderberger. Nada más opuesto a la demagogia hitleriana para tenderos con ínfulas de Sigfrido que el aullido celiniano, pacifista y antijudío de clase (compartía con Ghandi ambos rasgos -mirad por dónde, alevines pannellianos amigos de repartir envenenadas limosnas neoliberales y sionistas-). Aún los guripas del pensamiento lo tienen fácil con Céline (ya que no -cada vez menos- con Heidegger, Schmitt o Jünger).

Céline, humano, demasiado humano. Céline, pura llaga que anda, que nos ayuda a andar. En los momentos de mayor depresión, cuando Jünger se nos antoja demasiado frío en su distancia sobrehumana (y lo llegamos a maldecir -desde la ceguera que da la distancia-), cuando somos tratados por el Sistema como apestados, cuando nuestro dolor todavía no se ha curtido, cuando todavía nuestro espíritu no se ha metamorfoseado de reptante y maltrecha oruga en egregia y segura mariposa de acero, cuando el eastwoodiano hombre sin nombre que todos llevamos dentro todavía no cicatrizó sus heridas, cuando así van las cosas resulta terapéutico releer «Muerte a crédito» o «De un castillo a otro» o «Viaje al fin de la noche». Así la fiebre baja y las sirenas nihilistas cogen laringitis por un rato.

Con el tiempo, algunos superamos el bajón y, ya curtidos, asumimos la bendita distancia del anarca, del emboscado. Pero no olvidamos la angustia (tan cercana, ya para siempre) y no escupimos sobre los angustiados (de ahí que -como Travis, como el chacal loco Dennis Hopper, como las siluetas munchianas que deambulan por las calles gritando a solas entre la multitud contra el Gobierno, como el asesino de John Lennon, como los humillados y ofendidos sin nombre de Gaza o Argelia o Chechenia o los Balcanes, como…- Céline vele en mi cabecera junto a las diosas con sombra de pantera y los superhombres con sonrisa lupina).

Acabaré, porque en ella se resume todo el sentido de este artículo, con la cita celiniana con que ilustré el lp «1984» (sí, el que contenía «La cólera» -canción cuyo texto, de seguro, habría encantado al doctor Destouches-): «Todo lo que se leía, tragaba, chupaba, admiraba, proclamaba, refutaba, defendía, todo eso no eran sino fantasmas odiosos, falsificaciones y mascaradas. Hasta los traidores eran falsos».

Extraído de: Piel de Lobo

Ernst Jünger

Posted in Autores, Ernst Jünger, Fernando Márquez "El Zurdo" by paginatransversal on 25 enero, 2010

por Fernando Márquez “El Zurdo”

SAMPLES CORAZONESCOS 11

[En cada entrega corazonesca solíamos incluir entre dos y cuatro reseñas de libros y revistas. He elegido, del nº 2/3, esta glosa mía a la obra de Jünger, que considero fundamental para encarar estos tiempos de mierda]

«EUMESWIL» (Ernst Jünger) (Ed. Seix Barral//1980)

«Si amo la libertad sobre todas las cosas todo compromiso es parábola, símbolo.» (ERNST JÜNGER)

Jünger gusta de estudiar los insectos («la caza sutil», como él la llama). Y estudia a las gentes como si fueran insectos. ¿Esto es culpa de Jünger («glacial, distante, insolidario» -así le califican sus enemigos-) o de las gentes?

Jünger mira el mundo con ojos de águila y su mirada abarca paisajes inmensos, cósmicos. Su amplitud de perspectiva le lleva a ser más historiador que político, más filósofo que activista. Abajo, los insectos reptan en mil mundos diminutos, pendientes exclusivamente de su propia actividad ciega, carentes de toda conciencia universal, absolutizando la parcialidad, regodeándose en el atomismo y obrando armónicamente en tanto que insectos: lo terrible es cuando las gentes se vuelven insectos.

A Jünger le duele ver a sus prójimos como una marabunta más que como una comunidad de personas libres. Pero es demasiado viejo (luciferinamente viejo -esto es, demasiado sabio-) para utopizar: ha visto el rostro monstruoso de todas las utopías y cómo, al final, la última palabra la acababan teniendo los profetas malditos, incómodos, los antiutopistas (Zamiatin, Huxley, Orwell…). El no puede hablar a las masas (ello es imposible: a las masas solamente se las enardece para luego domarlas) sino a las personas, una por una, a través de páginas íntimas y serenas de diarios, de ensayos breves, de novelas metafísicas. Sin dogmatizar, sin pontificar, poniendo el dedo en la llaga con la suave ironía de un águila milenaria demasiado indómita para figurar en los blasones.

Jünger es el ciudadano alemán soñado por Lassalle para su truncada revolución nacional: aristócrata y campesino, jamás burgués. Dice las verdades para quienes quieran entenderlas: no pretende seducir, le repugna la demagogia. Prefiere el gran drama de la Naturaleza a los melodramas de la civilización (esa jaula dorada que empequeñece a los seres humanos), estudiar y reflexionar sobre el gran libro de la Historia a perder el tiempo con panfletos a la page (los panfletos sólo ganan con la pátina del tiempo y cuanto más rechazados fueron: la chispa del genio se halla precisamente en ese rechazo).

Jünger es un caballero y cree en el honor, en la moral personal, en el amor como conspiración de dos contra el mundo. Su amplísima visión le permite reconocer el profundo, inalienable valor de la Libertad. En su larga experiencia ha aprendido a desconfiar de quienes contaminan honor, moral y amor con falsas generalidades, con banderías.

Un poco de atención a la fisonomía: Jünger posee una belleza inmarchitable, natural, de animal, árbol o roca. Una belleza agreste, opuesta en lo absoluto a la artificiosidad decadente que hoy tanto se estila. Una belleza que se acerca a la consunción con duro hieratismo medieval y no con blanda putrefacción helenística. Una belleza en la que el carácter imprime su sello a la carne y no a la inversa.

Pero atención: Jünger es todo Jünger. Los neoliberales snobs que se sienten cómodos con su arquetipo último del Anarca se enteran tan poco de qué va la vaina como los totalitarios que pretenden reducir a nuestro hombre a sus primeros ensayos («El trabajador», «La movilización total»). Tal vez la posición más justa para un profano que desee iniciarse en este autor sería partir de su ensayo más equilibrado, tanto cronológica como temáticamente, «La emboscadura», y, desde ahí, atendiendo a sus rasgos biográficos, acercarse al Jünger más beligerante de los 20 y primeros 30 y al último Jünger, más escéptico y amigo de soledades. Entre medias, eslabones precisos y preciosos («Sobre los acantilados de mármol», «Abejas de cristal», «Heliópolis»…).

Al final, el Anarca ha de entenderse como la suma de toda una vida, como implicado en el contexto de un continuum, no disociado como una traición al pasado, una conversión o un pendulazo. Jünger es demasiado implacable en su coherencia para conversiones o pendulazos: recordemos que, entre las acotaciones a «El trabajador» y su «Eumeswil» no pasa demasiado margen de tiempo. El Jünger anciano dialoga con su juventud sin acritudes, sin repudios, enriqueciendo el brío inicial con el tesoro acumulado de su experiencia. Por ello, todo intento por parte de neoliberales o de totalitarios, de hormigas humanas de toda laya, de reducir a Jünger a su minúscula esfera está condenado de antemano al fracaso.

Porque con Jünger se vuela alto.

«Hoy día sólo puede vivir quien ya no crea en un happy end, quien haya renunciado a él a sabiendas. No existe un siglo feliz, pero sí existe el instante de la dicha y existe la libertad del momento.» (ERNST JÜNGER)”

Si deseáis disfrutar de otras reseñas, muy fácil: pulsad aquí

Extraído de: Piel de Lobo