Cultura Transversal

Cuerpo, Mente, Alma

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 3 julio, 2016

"JOAQUÍN

por Joaquín Albaicín – Presentado en el Teatro del Canal en el marco de la Suma Flamenca, el espectáculo Cuerpo, Mente, Alma nos remite no sé si de modo deliberado a la tríada Cuerpo-Alma-Espíritu (o Sal-Azufre-Mercurio) de las doctrinas de la Alquimia, en torno a la cual giran igualmente la medicina tradicional tibetana, el ayurveda o la homeopatía. La semántica, más allá de los vocablos, nos habla de un mismo y único ternario y, si el paralelismo con el baile flamenco se nos antoja siempre de lo más pertinente, pues no es éste sino una aleación de gracilidad y peso, de ductilidad y firmeza, un título como este invita con mayor motivo a recordarlo. En dicho ternario, descolla la Mente-Alma como elemento propiamente femenino, ese volátil Mercurio que espera ser fijado por el Azufre y, entre los muchos momentos gozosos a señalar en la velada, tal vez esa idea de la coagulación de lo disperso quedara reflejada del más cabal modo en la estampa de Karime Amaya girando sobre sí misma, bajo la lluvia de luz del cenital, junto a un doliente Miguel El Rubio que le cantaba por siguiriyas con las palmas de las manos unidas en actitud de oración. (more…)

Las Ciudades Invisibles de los “Rubios”

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 15 junio, 2016

"JOAQUÍN

por Joaquín Albaicín – Hará cosa de treinta años que escucho el cante de volcán pensativo de Miguel El Rubio, eje en torno al cual gira hoy la singladura escénica de una casa cantaora de suma relevancia en el mapa flamenco debido, entre otras cosas, a la enorme y decisiva influencia estilística en su día ejercida sobre Camarón por Antonio El Rubio y Joaquín El Canastero, padre y tío de Miguel. Las gargantas de esta saga atesoran un don, esa es la palabra, ese valor durmiente pero siempre en alza que algunos llaman la Moneda con mayúscula, el acuñado metal que, quien lo posee, siempre puede cambiar… De ahí que el señorío subyacente en su concepto del cante gitano y su duende en el decirlo conviertan para mí en un acontecimiento cada una de sus comparecencias ante la afición. (more…)

Alzando el vuelo

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 5 abril, 2016

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – Decía el otro día un filósofo en La Vanguardia que tener éxito es ir encajando un fracaso tras otro sin desesperarse. Por esa regla de tres, digo yo que fracasar será ir cosechando triunfos en cadena sin caer en el endiosamiento. No cabe duda de que, desde ese punto de vista, yo prefiero el fracaso, pues con él me salen mejor las cuentas que con el éxito de manual de autoayuda. Y, para tener esa clase de éxito, me parece que… ¡Siempre hay tiempo!

De ahí que desee a José Enrique Morente que vaya sumando olés y aplausos como los de su presentación en solitario en Casa Patas, y no debacles bien asumidas. Con perdón de los gurúes del conformismo y el buen rollo, lo que mejor se digiere en esta vida es el éxito. ¡No conozco mejor tonificante! Sin necesidad de llegar a tanto como para incurrir en pecado de soberbia, que siempre es causa segura de ruina, hay que creérselo un poquito, y este cantaor joven, si bien de debut algo tardío, cuenta con motivos para ello. (more…)

La voz de azabache

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 10 febrero, 2016

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – La de Aurora Losada es una voz de azabache que en los 90 irrumpió con luz propia y cegadora en el panorama artístico a lomos de dos discos grabados con Nuevos Medios -en el primero, secundada por Ketama en pleno y en su mejor momento- que la destaparon como el gran valor femenino emergente en el mundo de la canción flamenca. Sus incursiones discográficas han discurrido luego en forma de cameos -los más recientes, en los discos de Pepe Luis Carmona y Jerónimo Maya- caracterizados por norma por esa inaudita calidad suya y el sello inconfundible que imprime a cada lirismo abordado por su garganta. De la mano de su marido, el guitarrista Juan Carlos Quirós, ha vuelto en los últimos tiempos a subir con frecuencia a las tablas en una nueva aventura escénica jalonada de olés y aplausos y que la llevó el pasado fin de semana, como artista invitada en el espectáculo de los balaores Auxi Fernández y Pablo Fraile, hasta las de Casa Patas. (more…)

Zambombeando

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 5 enero, 2016

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – La zambomba, género musical más casero que dirigido a un público propiamente dicho, caracterizado por la entonación y baile de villancicos aflamencados o transportados a compases flamencos, surge al parecer en el siglo XVIII en los barrios gitanos de Jerez de la Frontera. Indudablemente emparentado con los Autos de Reyes y las Pastoradas hoy en declive, sus letras evocan la relación legendaria entre la Sagrada Familia y un pueblo gitano habitante del Egipto de los cuentos de hadas y sirven de soporte a un jocoso jolgorio salpicado de momentos artísticos de tan chispeante enjundia como los que disfrutamos en la organizada el 26 en Casa Patas por Manuel Valencia. (more…)

“Sorderita” en Sábado de Gloria

Posted in Autores, Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín, Música by paginatransversal on 8 abril, 2015

JOAQUÍN ALBAICÍN - Foto José Luis Chaín-Soria Taurina

por Joaquín Albaicín – Recientes sus triunfos en Francia y en la Fiesta de la Bulería de Jerez, reapareció José Soto Sorderita en Madrid en la noche de tránsito del Sábado de Gloria al Domingo de Resurrección, horas antes de que Espartaco se ciñera las sedas para sacar del apuro a la empresa de la Maestranza, y –por lo menos, a algunos- nos quitó veinte años de encima. Cardamomo, donde tuvo lugar esta jam session que ha seguido a las Raimundo, Paquete y otros paladines de rango de la Tabla Redonda flamenca, es uno de los lugares emblemáticos de aquellos días en que nació Ketama, la banda por él fundada, y algunos de cuyos temas sonaron en su garganta con la dulzura y el hechizo de esas tan doradas como añoradas noches.

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Flamenco en Crónicas: Miguel “El Rubio”: personalidad.

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 22 julio, 2009

Nos ha tocado gozar y sufrir una época flamenca en la que hay grandes cantaores o, al menos, gente que borda los cantes sin que pueda ponérsele una pega y nada tiene que envidiar afinando al que inventó el solfeo. Tenemos cantaores largos y cantaores cortos, cantaores espontáneos y cantaores cerebrales, cantaores que modulan con verdad la voz y cantaores que la empanan con falsete, cantaores predilectos del Duende y cantaores nulos de inspiración, cantaores frágiles y cantaores que parece que se suben a un ring… tenemos de todo y para todos los paladares.

Pero, lo que no hay, y eso es también menester reconocerlo, lo que no abunda, es cantaores con auténtica personalidad. Es decir: tenemos camaroneros a puñados, maireneros por un tubo, caracoleros que no pasan desapercibidos, bastantes peineteros, algún que otro marchenero testimonial, tal o cual taleguero empecinado… Pero cantaores con personalidad, que saquen la voz, jueguen con ella, se expriman el corazón y lo que les salga por la boca suene diferente -siendo lo mismo- a lo secularmente consignado en los anales flamencos, se pueden contar con los dedos de la mano. Así, cuando en la actualidad se canta por soleá, o por fandangos, no se habla ya, como en el pasado, de estilos acuñados por cantaores contemporáneos, sino que se hace siempre referencia al fandango de Menganito, o a la soleá de Periquito (siendo Periquito y Menganito gitanos cuya fecha de nacimiento, en el siglo pasado o los albores de este, permanece dudosa incluso para los más sesudos flamencólogos).

Uno de esos poquitos de quienes podríamos decir que es un cantaor con verdadera personalidad es Miguel El Rubio, hijo de un gitano que nunca fue artista profesional, pero sí un gran aficionado distinguido por los Cielos con una intuición portentosa y un eco de almíbar amargo que ha quedado en la historia del flamenco -dada la enorme influencia que ejerció su cante de cuarto sobre un juvenil Camarón de la Isla– como uno de los principales protagonistas de la última revolución.

Tiene fama Miguel -y bien ganada, por cierto- de ser un cantaor de cuarto, de reunión, de fiesta gitana, de acabar con el cuadro cuando canta en la intimidad para los amigos… y de sentirse como pez fuera del agua cuando le suben a un escenario. Pero compareció en el de Caracol y, por la seguridad y resolución con que tiró de las amígdalas, parecía que llevaba treinta festivales en lo que de noventa y cuatro va. Acompañado por la sabrosa guitarra de su hijo y las palmas de Pelao Chico, regaló detalles verdaderamente únicos y singulares por fandangos y bulerías, cantando con un sentido flamenco de inusual factura, y puso la fragua del sábado flamenco al rojo vivo con su eco de corcel indomable, investido de la energía de un relámpago negro. Este cantaor va a ser, si graba un disco en condiciones, de los que -al margen de la mayor o menor proyección artística que alcance- queden como referencia ejemplar de lo que es cantar puro y gitano de verdad. También por taranto, tangos y soleá anduvo en la citada y difícil línea de punzar con espuelas de oro los costados del caballo grande del cante.

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: El Son de Jerez. III Festival Flamenco de Madrid.

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 21 julio, 2009

Rostros conocidos del mundo hondo (La Tati, Carmen Linares, Carmen Cortés, Luisillo, Juan Maya Marote, Toni Fernández, Elena Acaso, Juan Correa…), ya sujetos por el nudo de la corbata, ya enmarcados por sobrecuello de visón, deambulaban por el vestíbulo del castizo teatro de la Plaza de Benavente… Si, aun en arte tan netamente tradicional como el flamenco, aspira cada artista a tener su propia personalidad, también cada región y cada enclave hondo tienen su son, su acento, su aire característico. El de Jerez de la Frontera (solar de grandes como Terremoto, El Borrico, La Paquera, Manuel Morao… o Rafael de Paula, grandes a menudo incomprendidos) goza, especialmente por bulerías, de especial predicamento y prestigio, por lo que el público, anhelante de tomar la temperatura al agua de una de las fuentes más importantes del cante, abarrotó el Calderón en la primera velada del Festival Flamenco de Madrid.

A la guitarra estuvieron Manuel Parrilla y Moraíto, este último, además, director artístico del espectáculo. Al primero le faltó decisión a la hora de acompañar el cante de El Capullo, para después recobrar la soltura y el peso a la izquierda del de la Morena. En cuanto a Moraíto, volvió a escuchar olés a tiempo a lo largo de toda su actuación, reafirmándose como uno de los tocaores para el cante más apreciados por la afición de Madrid.

Es una pena que por siguiriyas y fandangos no luciera el citado Fernando el de la Morena un poquito más de variedad, porque cuanto con su cálido eco hizo nos gustó mucho, tuvo gran nobleza y enjundia cantaora. Como asimismo nos gustó el cante maxilar y duro -cada quejido, una esquirla arrancada al yunque- de Rubichi, que hubo que apechar con abrir cartel y salió de la prueba con vitola de artista a tener en consideración. ¿Y El Torta? El Torta no es sólo uno de los más largos de los cantaores de Jerez, sino que el cromatismo y la versatilidad de su garganta, así como la frecuencia con que el Duende le favorece, nos dicen de un cantaor que debería estar situado en los primeros puestos de su escalafón. ¿Por qué no se le contrata más a menudo para Madrid?

No nos olvidamos de La Macanita ni de El Capullo de Jerez. Éste pronto se abrirá paso, pues, aunque cantaor corto, es extraordinariamente comunicativo, tiene una expresividad peculiar y un carisma indudable ante los que ningún público puede permanecer indiferente. Ella, a tenor de lo que la escuchamos por soleá, tientos, tangos y bulerías, se ha convertido en uno de los valores femeninos más sólidos surgidos de la más reciente cantera andaluza.

Cantaores todos valientes y sinceros, sin afectación ni amaneramiento alguno, debieran servir de revulsivo a la actitud acomodaticia de muchos colegas suyos que, sumidos en la dinámica de la gran ciudad, corren el riesgo de que su alma robada por el asfalto y los halagos de los medios de comunicación jamás retorne a sus pechos… Y, si el baile de Luisa de Torrán quedó en pincelada, Bo, Chicharrito, Gregorio y Rafael reemplazaron, por su parte, al desde hace tiempo omnipresente cajón, devolviéndonos la percusión verdaderamente flamenca: las palmas.

El único pero del espectáculo quizá fuese la poca variedad de palos que se escuchó, el permanente recurso a la bulería, con lo que supone de frustración para los que estamos en el patio de butacas, sin una mala copita de whisky que llevarnos a los labios mientras vemos a siete tíos pegarse una juerga delante nuestra. También la dirección del teatro debiera, pensamos, prever un intermedio en el que dé tiempo a cambiar el agua al canario y templarse las carnes con un cafelito.

La segunda parte corrió a cargo de Joaquín Grilo (que se metió al público en el bolsillo con su baile recargado y efectista, netamente jerezano) y su grupo, del que se destacó por tangos Indio Gitano, posiblemente uno de los ecos gitanos mejor troquelados del siglo.

Artículo publicado en el diario ABC el 9-II-1994.

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: Bailaores frente a frente.

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 20 julio, 2009

Caracol celebraba con un magno festival su despedida hasta septiembre de la afición, y congregó a lo mejorcito de público y artistas para una noche memorable. Memorable porque, inmortales como los jinetes iránidas que –herederos de los catafractos asirios- aterrorizaron a las legiones romanas de los dos imperios, el de Occidente y el de Oriente, fueron esas cuatro patadas por bulerías con que puso en pie El Güito el prestigio de la pureza y la verdad del baile flamenco, constantemente –con más o menos razón- en entredicho.

Había antes cantado Ramón El Portugués por siguiriyas con eco sedoso y sentenciero, y había Jerónimo Maya ofrecido un toque por bulerías en el que derrochó poder, ambición y belleza por la boca de la guitarra. Y había debutado en Madrid José de los Reyes El Ring, bailaor jerezano y farruquero, gordo y artista, rabioso y súbitamente delicado, que tocó el timbre de la afición capitalina y consiguió dar que hablar –para bien- en una velada en que se bailó por todo lo alto. Y había cantado Guadiana con verdadero sentimiento por tangos. Y Silverio Heredia –también Luis Habichuela a la guitarra- por soleá, haciendo cosas antiguas con sabor y gusto. Y Duquende desplegado –el trío Ketama protegiéndole los flancos- una antología del fandango aguardentoso. Y La China bailado con entrega. Y Rayito iluminado su guitarra con picados virtuosos. Y Toni Maya y Cancanilla ofrendado sus ecos (como Vicente Sánchez, Pepe Maya y Juan Serrano sus guitarras) al rito del baile, que se lanzó Isidro El Mono generosamente a oficiar como monaguillo de solera en medio de tanto sacerdote…

Pero salió El Güito y, en la efervescencia de un consistorio que vibraba aún con los ecos de soberana personalidad que habían salido de la garganta doliente y genial de Ramón El Portugués, y con la asimismo mentada esplendidez de las cimas escaladas por Jerónimo, empezó a marcar el compás por bulerías y bordó cuatro patadas históricas desafiando las leyes de la gravedad y del equilibrio, girando sobre sí mismo y contra sí mismo, centrífugo en los remates de brazos que concentraban en el plexo solar la energía desplegada en la encolerizada y gitanísima apertura de sus alas.

Y eso que se lo había puesto relativamente difícil a El Güito otro bailaor: Joselillo Romero, que pertenece por parte materna a una conocida familia de anticuarios del Rastro y por la paterna desciende de insignes artistas de la literatura y la pintura… Nuevo delfín bailaor de Cascorro con tan sólo nueve años, danzó Joselillo Romero con un empaque, una profundidad, un sentido de la improvisación, un compás y una línea en la figura… naturalísimos, propios de quien es tocado en la cabeza desde la cuna por la varita del Duende. Sería una verdadera pena que este niño no granase en la gran figura que parece estar escrito que encarne. Porque esta noche, amistosamente y como por predestinación, se midieron sobre las tablas de Caracol dos grandes bailaores (veterano y legendario uno, niño y bisoño el otro) en cuyas venas late lo poco o mucho que nos resta de esa milenaria tradición del movimiento y del gesto que una gente honrada, errante y altiva se llevó de Benares hace siglos ante un crepúsculo de templos incendiados.

Artículo publicado en el diario ABC el 16-VII-1993.

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: Chocolate, recuperado.

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 19 julio, 2009

El cante gitano de El Chocolate (Perfil, 1992) es, en realidad, una grabación de Belter del año 1973, hace tiempo descatalogada y hoy rescatada del olvido para las nuevas generaciones gracias a su comercialización en compact-disc.

“Por ahí al laíto de Paterna/ hay un sitio señalao/ que lo saltó Curro Puya/ najando de los soldaos”… Letras como las de este soberbio martinete pertenecen a la más genuina mitología gitana dieciochesca, y pellizcan siendo leídas tanto como cantadas. Tienen, de por sí, duende… Y más, en labios de Antonio Núñez Chocolate, un cantaor a quien podemos escuchar aquí en absoluta plenitud de facultades, y que es uno de los más importantes transmisores del patrimonio tradicional del arte flamenco.

Fiel continuador de la línea de los “sonidos negros” de Manuel Torre, enemigo declarado del melisma y el falsete, es Chocolate uno de los pocos cantaores a la antigua que nos quedan, para los que va indisolublemente la bohemia unida al cante: un cante -el flamenco- cuyo dramatismo y dolencia, si aspiran a ser verdaderos y puros, no pueden fingirse, sino que han de ser vividos. El cantaor ha de consumirse de verdad, sin trampa ni cartón, en el cante, que es su verdadera sangre y flujo vital. Si el actor se mete en la piel -que luego se quita- de un personaje, el cantaor de verdad no remeda dolerse, sino que se retuerce de dolor. En el flamenco, el personaje no se representa. Se es ese personaje, o no se vale un duro.

Auténticos hasta el espeluzno su desgarro y sentimiento en los cantes machos, dramáticos y oscuros como la soleá y la siguiriya, es también -y aquí deja constancia de ello- un enorme tarantero, aunque acaso flaquee por bulerías, palo al que nunca ha sido muy afecto y en el que se inclina hacia su lado más superficial y chuflero. Por su lado, en definitiva, menos flamenco, algo paradójico en cantaor tan celoso de su pureza. Sí echamos en falta en este disco algún corte por fandangos, uno de los palos a los que ha impreso un sello más personal.

No se nos informa de la identidad del guitarrista que le acompaña. Gracias a que este detalle no cayó en el olvido en la edición en single de 1973, podemos asegurar que la guitarra que suena en las siguiriyas Llámame al que sabe y en la soleá Tu reja ya no es de hierro es la del sevillano José Cala El Poeta.

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: Ramírez cabalga de nuevo.

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 18 julio, 2009

Si Juan Ramírez perteneciese a alguna tribu, el animal totémico de ésta sería, qué duda cabe, el caballo (caballo negro azabache de Chavela Vargas, Lola Beltrán y demás). Ramírez recuerda a este noble animal –silla, cama y mesa de los nómadas- en las crines que por la espalda se le agolpan y en el brío enervado que al compás sus pies imprimen. Es un bailaor que baila puro, sin concesiones ni retorcimientos y al que, si bien se le ponen objeciones porque reduce el juego de los brazos a su mínima –o a su justa, según se mire- expresión, nadie puede discutir –ni lo hace- su soberanía con los botines. El entablerado suena como si fuera un piano de cola y Ramírez un concertista de exquisiteces. Contra los que piensan –cada vez menos- que su baile es en exceso monótono, siento yo, por el contrario, que nada hay de cierto en esta impresión, puesto que el epicentro de su danzar es el compás, y con este juega y propone, hace y deshace con una categoría y un sentido encomiables. Quiero decir que las cosas que hace Juan Ramírez con los pies difícilmente podemos vérselas a otros bailaores.

No es el suyo un baile únicamente para ver, sino que también es un baile para escuchar… como lo era –salvando las distancias- aquel otro de nervio, velocidad y emoción inigualables de Carmen Amaya. Además, tiene Ramírez –cada uno de cuyos taconazos hace estremecerse a la tierra, algo muy distinto a dejarla sorda- el buen juicio de no confundir el escenario con una clínica donde dar rienda suelta a sus obsesiones personales, y baila macho, libre de equívocos y ambigüedades…

Sus dos galas en Caracol congregaron a numerosos aficionados y artistas: Ramón El Portugués, Jerezano (de Los Chunguitos), La Negra de Badajoz, Eugenio de Badajoz, Antonio Carbonell, Jordana y Salomé Pavón, Maleni Loreto, Antón Giménez… que en ambas ocasiones se dejaron las manos aplaudiendo para ver si tenía el bailaor el gesto de brindarles una patadita por bulerías en el fin de fiesta. Pero Ramírez no hace nunca fin de fiesta. Vaya usted a saber por qué, pero no lo hace.

El Bola y El Paquete rasguearon espléndidamente, como casi siempre cuando tocan el uno junto al otro. Son dos guitarristas que se entienden a la perfección, lo que no quita para que en solitario den también una medida más que notable, como demostró el primero en su solo por bulerías. Guadiana, al que hacía tiempo no escuchábamos, cantó por tientos magníficamente, con la seriedad que le distingue, así como Toni Maya –rey de Tele 5- por bulerías.

Artículo publicado en el diario ABC el 19-I-1993

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: Paseando por la Galaxia

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 17 julio, 2009

Joaquín Albaicín *

Isidro El Mono, bailaor de decimonónica estampa y perfil de hidalgo a quien la ropa de bailar se le pega a la enjutez de espadín del cuerpo como una segunda piel; Isidro El Mono, que esparce siempre aroma de añejas candilejas con el sahumerio de sus brazos, danzó en Caracol con la pitagoriana despaciosidad de quien se preocupara, antes que nada, de no equivocar en su paseo por la galaxia la ruta y señalar sobre el entablerado el exacto trazo de una constelación con el cuidado de no pisar demasiado fuerte, no fuera a desprenderse una estrella de su sitial en el cosmos.

El baile de Isidro El Mono, apuntes y pinceladas que a veces valen por todas esas exhibiciones de facultades físicas hoy tan en boga, tiene ese asolerado cansancio que tenía la muleta de Antoñete. Elegancia, justeza, sobriedad y la naturalidad de lo antiguo son los vectores de ese bailar casi sin bailar suyo. Y en Caracol, adonde acuden los artistas, más que a aplaudir, a criticar a sus colegas y es más difícil arrancar un olé que acertar la primitiva, Isidro El Mono, en un lentísimo plante en que apenas consistió su desafío en un casi imperceptible giro de mentón, arrancó el unánime olé de los flamencos.

Del cuadro que presentó, la bailaora Ángela Españadero transmitió más por alegrías que por soleá. La sevillana Vicky Duende, que bailó por soleá y, después, por soleá, lo hizo mejor por soleá que por soleá. Correctos el cante de Galanes y el toque de Paco Cruz y Luis Fernández en esta noche en que acudieron a Caracol a aplaudir a Isidro El Mono gente del mundillo como los hermanos Juan, Pepe y Luis Habichuela o Toni Fernández, el Yves Saint-Laurant de los gitanos.

Artículo publicado en el diario ABC el 16-XI-1992.

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”

Flamenco en Crónicas: Manolo Caracol y Arturo Pavón en el recuerdo… y a merced de los políticos

Posted in Flamenco, Flamenco en Crónicas, Joaquín Albaicín by paginatransversal on 3 julio, 2009

por Joaquín Albaicín

ABC, 10 de marzo de 2009

Entre las veladas flamencas importantes que, bajo los auspicios de la Agencia Andaluza de Flamenco, van a celebrarse este año en Sevilla, se cuentan la de recuerdo y homenaje a Arturo Pavón (1930-2005) y la conmemorativa del centenario del nacimiento de Manolo Caracol (1909-1973). Dos grandes. Dos cometas de los que han dejado estela. ¿Se están haciendo bien las cosas?

No sé qué decir. Hijo de gitano fragüero, sobrino carnal de la Niña de los Peines y Tomás Pavón, yerno de Caracol y primero que llevó a la partitura el cante flamenco, Arturo Pavón ha de sentirse feliz, sin duda, por que la velada incluya una colaboración especial de Luisa Ortega, que fuera la pasión de su vida como mujer y artista y sin cuya insistencia y esfuerzo es muy probable que el proyecto ni se hubiera pasado jamás por la cabeza a sus impulsores (conviene no obnubilarse por esta súbita “admiración” de los funcionarios andalucistas por la música y la personalidad artística de Arturo Pavón: no se sabe, en efecto, que éste fuera contratado para actuar en la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla salvo en una sola ocasión, y hace de aquello cosa de treinta años). Menos contento debe andar, sin embargo, el añorado músico por razón de que su hija, Salomé Pavón Ortega, única cantaora en activo de su dinastía y uno de los tres únicos artistas a quienes acompañó largas temporadas al piano en el curso de toda su carrera, ni siquiera haya sido contactada para participar en la gala dedicada a su memoria. Y ello, pese a que la ilusión de acompañarla al piano prolongara fehacientemente su salud y su vida. Igual que Caracol diera el espaldarazo a Luisa Ortega en aquella recordada y ya histórica noche en el Teatro Calderón de Madrid, su hija Salomé fue la obra cantaora moldeada a fuego lento, la segunda Suite Flamenca de Arturo Pavón. Algo así, en fin, como si se montara una corrida con seis matadores, conmemorativa del cincuenta aniversario de la alternativa de Pepe Luis, y a Pepe Luis hijo ni le llamaran.

También debe Caracol, allá en la celeste morada, estar como unas Pascuas, ya que su nieta, aparte de –por el momento- último baluarte cantaor de los Pavón, es también la única cantaora de la estirpe de los Ortega en los escenarios de hoy… y tampoco se detectan indicios de que los organizadores de la gala de homenaje contemplen la inclusión de su nombre en el cartel, diseñado por “flamencos” de aniversario o, parafraseando a Raimundo Amador, “de temporá”. Su aspiración de llevar a las tablas teatrales un gran musical evocador de su figura y con una estructura totalmente inédita en la historia del flamenco, proyecto bien conocido en los ambientes de este arte y del que se hizo eco la pluma de Andrés González Barba en la edición hispalense de este diario, no ha recibido otra respuesta institucional que los oídos sordos. Acaso portar abolengo hondo, cantar puro, disfrutar de cartel y pensar en artista –y no en funcionario- resulte contraproducente en el mundo del flamenco oficial, enganchado a Factor X y demás maratones televisivos.

No importa. Si no en 2009, será en 2010, o en 2012, o en 2020… Los políticos pasan, y rápido. Los genios, su obra y aura, son de hoja perenne. Le pese a quien le pese, nunca sucumben ni se marchitan. Por eso este año la Hermandad de los Gitanos, que en 2006 homenajeó con una levantá en su honor a Arturo Pavón, este año, decíamos, por iniciativa de su nieta Salomé, portará a hombros al Cristo mientras, por primera vez, suena a ritmo de marcha La Salvaora inmortalizada por aquel gitano que se rompía por siguiriyas para rezar al Nazareno cuando, como una barca osiríaca abandonando el mundo, el paso salía de La Campana por la esquina de Sierpes.

Salomé Pavón define muy bien a su abuelo en Manolo Caracol. Cante y pasión, la reciente biografía escrita por Catalina León Benítez:
-Siempre ha existido, aunque ahora más que nunca, un tipo de cantaor… Un poco como el que memoriza un papel. Una persona que no nace en una familia con raíces gitanas, que nace en una familia sin tradición flamenca y, a fuerza de afición y paciencia y de un modo metódico, va aprendiendo la siguiriya de este, los tangos de aquel, hasta adquirir unos conocimientos que le permiten dedicarse profesionalmente al flamenco. En el fondo, sea mejor o peor artista, no deja de estar representando un papel. El caso de mi abuelo no tenía nada que ver con eso. Él no aprendió el “papel” de “flamenco”. Nació en una familia gitana, es decir, de entrada, el flamenco era parte integral de la tradición familiar. Y, además, en una familia a la que habían pertenecido la mayoría de los cimientos y referencias del cante. Desde niño sabía reconocer el cante de El Fillo o El Planeta porque, sencillamente, eran sus antepasados y esos cantes eran cantes de la familia. ¿Por qué conocía los estilos de Manuel Torre? Porque desde muy niño le había escuchado cantar muchas veces en su casa con su padre y otros familiares y amigos. Entonces, mi abuelo era flamenco cantando, como era flamenco durmiendo, duchándose, paseando, yendo a los toros o tosiendo. Y, precisamente porque en su cante estaba todo el cante anterior, nunca imitó a nadie. Ni lo sentía, ni lo necesitaba. Él ha sido, en cambio, uno de los cantaores a quienes más han tratado otros de parecerse.

Debido a esa permanente actualidad del aurífero talento, cien años después de su venida al mundo y transcurridos treinta y seis de su fallecimiento, Manolo Caracol sigue hoy sentado en la barrera de Vista Alegre jaleando los capotes de los tres gitanos; imponiendo orden en el cuadro de Los Canasteros; cantando en La Campana al Cristo de los Gitanos, la Macarena o el Gran Poder, Señor de Sevilla; levantando al público de los asientos con Juan de Osuna; encerrado de juerga con Adela Chaqueta, Porrina y La Moreno; y degustando potaje en Don Paco, en la calle de Caballero de Gracia, en el mismo local donde antaño, en los días de Lagartijo y Frascuelo, se despachaban las entradas para las corridas. Su dueño, Paco El Capitán, ochenta y cuatro años más IVA, tiene aún ahí su busto, al lado del de Manolete, y todo un museo de fotografías en las que el genio al que tanto quiso y admiró aparece con Cagancho, Gitanillo de Triana, Antonio Márquez, Lola Flores, Pastora Imperio…

Guste o no a la Agencia Andaluza de Flamenco, lejos de ser una cuestión regional, el arte flamenco es patrimonio de las dinastías flamencas, de las casas cantaoras y bailaoras, de aquellos que –al margen del domicilio natalicio o de residencia, bajo la monarquía, la dictadura o la república, con autonomías y sin ellas- llevamos siglos viviéndolo y transmitiéndolo. El “pueblo” –socorrida abstracción- no canta, ni baila ni toca flamenco. Quienes lo cantan, tocan y bailan tienen nombres y apellidos, que son los mismos desde hace generaciones. Ignorar las dinastías o darlas alegremente por extintas, hacer y deshacer festivales y homenajes a golpe de compadreo como si aquellas no existieran, ejercitar tentativas de acallar las voces de raigambre verdaderamente honda en aras de dar cumplimiento a agendas de corte político, no supone sino faltar al respeto al flamenco. A quienes lo encarnan y a quienes con el alma lo degustan.

Cada vez que le preguntaron qué era lo correcto decir, si “cante hondo” o “cante andaluz”, Manolo Caracol siempre respondió: “Cante gitano”. Esperemos que, ya que no se cuenta para los homenajes a Arturo Pavón y Manolo Caracol con la única cantaora en activo de los Pavón y de los Ortega, hija y nieta respectivamente, repetimos, de los homenajeados, al menos en el caso de Caracol, para lo que aún se está a tiempo, se confeccione un cartel a tono con la personalidad y la concepción del cante sustentada por éste, es decir, que no se elabore un cartel para rendir tributo a Caracolcon el espíritu con que se concebiría uno para celebrar la memoria de Carlos Cano o La Niña de la Puebla. Que sí, que esto último sería lo “políticamente correcto”. Pero los auténticos flamencos nunca han buscado ni aprendido la definición para su arte en los Libros Gordos de Petete de la “corrección política”. Y, en cualquier caso, Manolo Caracol también tenía –digo yo- derecho a pronunciarse… y se pronunció. Le pesara a quien le pesara.

¿Homenajes a los flamencos? Los que se tercien. Pero, por favor, con criterio flamenco.

Artículo publicado en el diario ABC el 10-III-2009

JOAQUÍN ALBAICÍN (Madrid, 1966)
Escritor, conferenciante y cronista de la vida artística, sus artículos y relatos, así como sus críticas de arte flamenco -que han contribuido positivamente al presente resurgir del género- han aparecido en diarios como ABC, El País y Reforma (de México), y revistas como El Europeo, Vogue, Sur-Exprés, Axis Mundi, Letra y Espíritu, La Clave, Generación XXI, Debats, Amanecer, Web Islam, 6 Toros 6, El Ruedo, MAN, Próximo Milenio, The Ecologist, Más Allá, Omarambo… El esoterismo de las grandes tradiciones espirituales, la geopolítica, la tauromaquia, el espionaje, el Imperio Mongol y el mundo de los últimos Romanov son algunos de los principales focos de interés de este escritor nacido en una familia de artistas de raíces gitanas.
Contertulio habitual del programa de TV El Faro de Alejandría, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó, ha publicado en España la novela La serpiente terrenal (Anagrama, Barcelona 1993), el cuaderno de viajes Diario de un paulista (El Europeo, Madrid 1995) y los ensayos Gitanos en el ruedo: el Indostán en el toreo (Espasa Calpe, Madrid 1993), En pos del Sol: los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, Barcelona 1997) -única obra escrita sobre la materia desde la perspectiva de la Philosophia Perennis-, El Príncipe que ha de venir (Muchnik Editores, Barcelona 1999) y Monteras de aquí y de allá (Castilnovo, 2006), así como el libro de cuentos La Estrella de Plata (Manuscritos, Madrid 2000). Dos relatos suyos inéditos en castellano han sido recientemente publicados en Suecia en la antología de literatura gitana coordinada por Gunilla Lundgren Svarta rosor/Rosas negras (Tranan, Estocolmo 2003).
En la actualidad está concluyendo una nueva novela, un ensayo sobre la leyenda medieval del Reino del Preste Juan, otro sobre el misterio de la Gran Duquesa Anastasia y un tercero sobre la controvertida figura del Barón Ungern-Sternberg. Su cajón guarda además un libro de cuentos inédito.
En la web http://www.svabhinava.org, creada por Sunthar Visuvalingam y dedicada al modelo indio de aculturación, Joaquín Albaicín coordina la sección Roma, consagrada a la diáspora indo-gitana. Los interesados encontrarán más información tanto en dicha web como en la de International Romani Writers Association (www.romaniwriters.com), de la que este autor es miembro.
Entrevista con Joaquín Albaicín en: “Opinión y Toros”
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